Desde la inaguración de las sesiones ordinarias el Congreso está prácticamente paralizado.
Hace un mes el presidente Javier Milei se paraba frente a la Asamblea Legislativa para anunciar los 90 proyectos que enviaría al Congreso en el período legislativo que dejaba inaugurado. El contraste entre el tenor de sus palabras y lo que ocurrió desde entonces es notorio. Además de que el Poder Legislativo estuvo prácticamente paralizado desde entonces, el escándalo que tiene a Manuel Adorni en el centro de la escena llevó a que el jefe de Gabinete anunciara dos veces -en menos de un mes- el envío de un paquete de leyes. ¿El objetivo? Intentar recuperar el control de la agenda y mostrarse ratificado en su cargo. En el medio, dejó confusión. ¿Qué se presentó y qué no?
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Es cierto: el discurso que Milei pronunció el 1 de marzo tuvo poco de anuncio y mucho de agresión. En especial hacia el PJ. Pero en aquella instancia, el mandatario dio a conocer que enviaría unos 90 proyectos de ley para poner en marcha al Congreso “más reformista de la historia”.
Pero lo cierto es que fueron pocos los textos que el Ejecutivo envió desde aquella noche. Para colmo, en medio de una agenda totalmente copada por los vuelos privados del ministro coordinador, además de las propiedades que tiene sin declarar, hicieron que la Casa Rosada perdiera iniciativa. Y la brújula. Llamativamente, para mostrarse ratificado en su cargo, Adorni se valió del anuncio del envío de un paquete de leyes que repitió dos veces de manera casi calcada en menos de 30 días.
La primera fue a través de su cuenta de Twitter. La segunda, en aquella conferencia de prensa fallida en la que terminó pidiéndole a un periodista acreditado en la Casa Rosada que le pidiera disculpas. ¿Pero qué hay de todo eso?
“El Poder Ejecutivo Nacional ha decidido la conformación del nuevo paquete de leyes que enviará al Congreso Nacional”, anunció el ministro coordinador en medio del escándalo. En primer término, se refirió a la modificación del Código Penal.
Se trata de una promesa que LLA viene haciendo desde la campaña para las elecciones de medio término del año pasado. Fue uno de los caballitos de batalla de la ahora senadora Patricia Bullrich. Pero el texto sigue sin ser presentado (ingresaría por Diputados) y, con el desembarco de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia, la letra chica del texto a enviar se volvió a poner en discusión.
ADORNI CONFERENCIA 25-3
Para mostrarse ratificado en su cargo, Adorni hizo dos veces el mismo anuncio.
Captura de TV.
Por lo pronto, en la conferencia de prensa, Adorni detalló que se trata de un proyecto muy extenso para justificar las demoras. "Quiero insistir con que se trata un proyecto de 900 páginas, para reformar un código vigente que fue sancionado en 1921, con lo cual tiene más de 100 años. No se puede hacer esto a la ligera", dijo.
Nota al pie: también se había anunciado el envío de esa reforma cuando Milei llamó a sesiones extraordinarias.
Como fuere, mientras la Casa Rosada se debate si incluir en ese texto (o no) la “batalla cultural” (por ejemplo a través de la eliminación de la figura de “femicidio” o la penalización del aborto) el proyecto sigue sin aparecer.
Leyes para fortalecer la propiedad privada y la ley de hojarascas
A tono con el anuncio de Adorni, la Casa Rosada sí presentó, en cambio, el paquete de reformas que busca "fortalecer la propiedad privada".
Se trata, palabras más, palabras menos, de una iniciativa que introduce cambios en la Ley de expropiaciones; Ley de tierras, Ley de manejo del fuego, entre otras. El paquete ingresó por el Senado.
También a esa Cámara ingresó el grueso de los más de 60 pliegos para cubrir las vacantes en la Justicia Federal que Adorni había anunciado en su conferencia de prensa. Es probable que en los próximos días haya una sesión en la Cámara alta para darles ingreso formal y así comenzar con su tratamiento en la comisión de Acuerdos que preside el oficialista Juan Carlos Pagotto.
Un proyecto que recaló en Diputados sin haber sido anunciado por Adorni fue la Ley de Hojarascas. Se trata de una iniciativa que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, viene empujando desde hace tiempo sin éxito.
El texto había sido presentado en Diputados en octubre de 2024, jamás se trató en comisión y perdió estado parlamentario. En el medio, y para mayor confusión, desde su cartera se había anunciado que impulsaría la segunda parte de esa ley. Esa parte jamás llegó.
En cambio, el viernes de la semana pasada volvió a ingresar el proyecto que deroga unas 70 leyes que quedaron en desuso, fueron superadas por leyes posteriores, o iniciativas que atentan contra las libertades individuales. En las filas oficialistas apuntan a tratarlo en el corto plazo.
Promesas sin cumplir
El ministro coordinador también prometió que se avanzaría con la Ley de Glaciares. Pero lo cierto es que en marzo apenas se celebraron las audiencias públicas solicitadas por los diputados de la oposición. El texto, que ya fue aprobado en el Senado en extraordinarias, todavía no cuenta con dictamen de comisión en la Cámara baja. El objetivo del oficialismo es finiquitar el asunto la semana que viene.
Diputados Ley de Glaciares Miriam Bregman Oposición
Diputados apenas celebró la audiencia pública por la reforma a la Ley de Glaciares.
La Izquierda Diario
Mientras la Justicia sigue ordenándole al Gobierno que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario y la Emergencia en Discapacidad, el Ejecutivo se resiste.
En paralelo, la Casa Rosada sigue prometiendo –y hasta hace circular borradores– que enviará sus propias versiones de ambas leyes al Congreso, “para compatibilizarlas con el equilibrio fiscal”. Así lo anunció Adorni en su cuenta de Twitter y en la conferencia fallida. Hasta ahora, ambos proyectos brillan por su ausencia.
Por lo pronto, el saldo de marzo fue cero. El Congreso no avanzó con ninguna ley.
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