13 de abril 2006 - 00:00

Aclaró Banco Mundial que no suspendió financiamiento

Paul Wolfowitz
Paul Wolfowitz
El Banco Mundial aclaró ayer que no ha suspendido la liberación de un crédito de u$s 400 millones que iba a otorgar a la empresa Botnia como parte del financiamiento para la construcción de la planta de producción de pasta de celulosa que la firma de capitales finlandeses busca instalar en Fray Bentos. Esos desembolsos, dijo un comunicado de la Corporación Financiera Internacional, está aún en estudio. La aclaración la hizo el organismo ante los dichos del gobierno sobre una suspensión, algo que Néstor Kirchner le dijo a Jorge Busti repitiendo el informe conocido el martes. Mientas tanto, y según la información que distribuyó ayer el gobierno nacional, uno de los financistas del proyecto, el banco holandés ING, habría decidido retirarse y no otorgar los créditos comprometidos originalmente.

La decisión del Banco Mundial se basó, según la interpretación que hicieron dentro del Ejecutivo argentino al conocer la novedad cerca del mediodía de ayer, en la «falta de información» sobre el desarrollo de las obras en construcción y el impacto ambiental que las papeleras tendrían sobre el río Uruguay.

Si bien la suspensión del crédito para Botnia no significa la cancelación de las obras, desde el gobierno argentino se le dio un significado político profundo, aventurando incluso que la decisión podría hacer repensar a los financistas privados del emprendimiento, que en total redondea u$s 1.800 millones.

Desde el Banco Mundial la explicación es diferente. El organismo que dirige Paul Wolfowitz le mencionó ayer a este diario que el retraso se debe a la publicación del martes pasado de un informe de la entidaddonde se le requiere más información sobre la situación de la planta de Botnia; pero que no implica la suspensión de los aportes del Banco Mundial al proyecto. Estos se liberarían una vez que la empresa finlandesa presente la información requerida.

Como no se trata de datos profundos sino simplemente del mecanismo que se utilizará para el cuidado del medio ambiente, sin importar la calidad del trámite, se supone desde la compañía que el dinero llegará en las próximas semanas. Ayer, desde Entre Ríos se informó además que, por la mañana, el gobernador Jorge Busti conversó con Néstor Kirchner, que le dio la información sobre la posible suspensión de los créditos.

Incluso, según fuentes de la gobernación, le habría asegurado que también existía la posibilidad que la financiera holandesa ING, que también aporta al proyecto de Fray Bentos, siguiera los pasos del Banco Mundial. Incluso Busti declaró ayer que antes de la llamada a Kirchner también había recibido esta confirmación de parte de la titular del Centro de Derechos Humanos y Ambiente (CEDHA), Romina Piccolotti. El gobernador, con estos datos, habló luego públicamente y declaró que la determinación del Banco Mundial obedeció a una presentación realizada por la provincia de Entre Ríos ante la ombudsman de ese organismo internacional, Meg Taylor. Busti no ocultó su satisfacción ante la noticia y manifestó que «esto demuestra que estamos transitando por el camino correcto y que nuestras acciones no fueron antojadizas y a destiempo».

Más tarde, desde el Banco Mundial se relativizó la información, aclarando que en realidad no se trata de una suspensión del giro del dinero, sino de un retraso más administrativo que político.

  • Negativa

    Por la tarde, se conoció además la información sobre la negativa del banco holandés ING de no liberar los créditos comprometidos originalmente para el proyecto de Botnia. La información fue aportada públicamente por Piccolotti, que aseguró tener un documento oficial de la financiera donde se afirma que «el grupo cesó su consideración de aportar fondos al proyecto».

    El CEDHA había presentado ante el banco europeo un escrito hace un mes donde se le solicitaba revisar la autorización de los créditos para Botnia, ante los requerimientos de mayor información sobre el potencial contaminador de la planta finlandesa. Aparentemente, y siempre según la afirmación de Piccolotti, ING habría respondido afirmativamente a los pedidos de la organización argentina.

    Se espera ahora la decisión de los otros inversionistas privados: los españoles BBVA, ICO y Cesce; el banco noruego Nordea y la finlandesa Finvera.
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