5 de noviembre 2001 - 00:00

Actuación de los protagonistas

Actuación de los protagonistas
1. Alfonsín. En el siglo pasado estuvo entre los 8 mandatarios mundiales que llevaron su país a hiperinflación. Once años después, al imponer un plan de apropiación de fondos públicos podría ser récord único mundial de provocar en un mismo político hiperinflación y default de un país. Es el gran triunfador.

2. Alianza. Engendró un gobierno por propósito meramente electoral, sin coherencia ideológica ni plan definido. Terminó imponiendo sus ideas en un gobierno agonizante.

3. Duhalde. Dejó en la principal provincia argentina como gobernador el más grande déficit presupuestario, que fue mortal para el déficit nacional.

4. Políticos populistas. Son Leopoldo Moreau, «Fredi» Storani, Rodolfo Terragno, Elisa Carrió, Jesús Rodríguez y otros. Acompañaron siempre a Alfonsín y Duhalde, pero éstos se les distanciaron. Igual clasificaron cuartos.

5. De la Rúa. No tuvo convicciones ni cierto vuelo de estadista para aceptar sus limitaciones y sacrificar un encanto que igual perdió. Ahora cree, candoroso, que los populistas lo reconocerán como propio: se equivocan; Moreau y los demás lo recordarán como quien bajó los sueldos del Estado.

6. CGT (Moyano y «gordos»). Son grandes causantes, con los políticos populistas, del enorme déficit presupuestario, con el agravante de que lo hicieron para enriquecimiento personal.

7. Gobernadores. No estuvieron a la altura de las circunstancias -salvo mínimas excepciones- cuando tuvieron que hacer ajuste. Prefirieron descargar el costo en el gobierno nacional como si fuera potencia extranjera.

8. «Clarín». Hostilizó permanentemente los planes racionales del gobierno. Jugó y logró solo beneficios propios. Engañó ciudadanos por negociar esos intereses e impulsó sacar de la actividad encarcelándolo al jefe del principal partido opositor y mayoritario en momentos dramáticos para el país, cuando se lo hubiera necesitado.

9. Carlos Marx. No influye, con los votantes o los legisladores, en la Argentina en forma directa. Pero domina parte mayoritaria de los periodistas ideologizados que ayudaron desde distintos medios al descalabro del país esperando aprovecharse de los rescoldos.

10. TV argentina. Por izquierdismo, rating o estupidez un medio masivo se transformó en el más poderoso instrumento de debilitamiento de un gobierno, aunque éste le facilitara las cosas. Va desde Marcelo Tinelli hasta Jorge Lanata y pasa también por Daniel Hadad, porque también existió petardismo de derecha.

11. Calificadoras extranjeras. Standard and Poor's encabeza la culpabilidad pero hay otras extranjeras menores que también metieron miedo entre los inversores, apuñalando a un país embretado financieramente.

12. Brasil. Desde que se fue Carlos Menem ha predominado permanentemente sobre la Argentina, a la que pretende no industrial sino sólo proveedora de insumos primarios. Como tampoco es gobernado seriamente, sus desbordes cambiarios lastimaron al vecino del Sur.

13. Machinea. Aceptó un cargo para el cual no tenía dotes ni equipo en un país en crisis. Desalentó desde el comienzo, cuando tenía plafond para hacerlo, la salida de la recesión.

14. Prensa argentina. Con patrones ensimismados en sus deudas y con ideología de izquierda, aprovechó y dominó con amplitud medios y ayudó al derrape del país en pos de una utopía.

15. Osama bin Laden. Complicó la economía internacional con su terrorismo y agudizó la recesión mundial, excepto en India y China. Afectó a la Argentina, aunque ésta no pueda excusar sus desaciertos sólo en el «contexto internacional».

16. Cavallo. Está en la mitad de la tabla porque arrancó mal con utopismos, ataque a mercados, a los Estados Unidos y buscando imponer un euro que nadie quería y sólo fue la bandera de largada de la desconfianza. Luego modificó la postura y actuó como un ortodoxo, aunque no lo es de raíz. Volvió a escalar puestos en la culpabilidad al adoptar un programa muy parecido al de la Alianza, que hoy se transforma vía sus ex integrantes en su principal apoyo.

17. Menemismo. Hizo que la Argentina evolucionara años usando bien algo que nadie se atrevió antes pero que eran las últimas «joyas de la abuela». Gozó del éxito efímero y placentero pero no hizo nada por achicar el déficit estatal, el cual duplicó y dejó para sus sucesores. Además, terminó desperdiciando años en intentos reeleccionistas y reviviendo a sindicalistas, para ese propósito, a los cuales tenía al borde del nock-out.

18. Contrabando. Es el principal factor -más que la evasión- de la desaparición de empresas nacionales, del decaimiento de otras y de la alta desocupación.

19. Nunca lo combatieron a fondo como sí persiguieron a contribuyentes exhaustos.

20. Juez Jorge Urso. Por motivos personales y de promoción en «Clarín» reinventó una «asociación ilícita» privando al país, con la detención del jefe del principal partido de oposición, el justicialismo, y amigo personal de la familia Bush, que preside los Estados Unidos. Su torpe accionar restó una colaboración esencial al país en sus meses más dramáticos.

21. Evasión. Tiene su culpa, tiene sus culpables pero no está en los puestos decisivos de la culpabilidad. En forma ilegal, muchas empresas son el motivo de que la desocupación no sea el doble de la actual.

22. Camaristas Irurzun-Cattani. Alentaron al juez Urso y al fiscal Stornelli para aislar con una figura jurídica ilegal
al presidente del partido político mayoritario en la Argentina; otra torpeza que, además, dio en el exterior aire de republiqueta a la Argentina asustando más a inversores.

23.
Los argentinos. No son capaces de sacrificios, no tienen la templanza aristotélica de los «pueblos del frío», no se ofenden por los que roban siempre que «salpiquen», nunca dejan de pedir prebendas si son empresarios o puestos públicos si son gente común, aunque saben que todo deriva en un creciente déficit fiscal en contra de ellos.

24. Chacho Alvarez. Se retiró mal porque sus ideas terminan triunfando ahora en el gobierno. Pero fue el gran impulsor, el que tenía el veto final sobre la creación de una «Alianza» incoherente y absolutamente incapaz de gobernar, menos a un país en crisis.

24. El Congreso. Está muy atrás en culpabilidad porque sancionó casi todo lo que le pidieron, inclusive el déficit cero aunque sus propios miembros no quieren aplicarlo. Hizo demagogia por temor con sus propios empleados dándole pésimo ejemplo al resto de los empleados públicos que debieron absorber el descuento salarial de 13% y esos empleados privilegiados no.

25.
La Corte Suprema. Poca culpa pero no actuó con celeridad para evitar desbordes groseros de los jueces y camaristas argentinos que, a su vez, trabaron el país.

26. Sector empleados públicos. Todos son culpables de privilegios de estabilidad que no tiene el trabajador privado. Hay un sector -los del Parlamento- que por presión se salvó injustamente del recorte necesario de salarios de 13%.

27. Docentes. Han sido los mayores hostilizadores de un gobierno en aprietos. Nunca quisieron ceder ventajas inalcanzables para trabajadores privados y ayudaron a comprometer el ya negro futuro negando educación con sus huelgas a la nueva generación. Siempre actuaron como la resistencia en un país ocupado por el enemigo. Además, se dirigen por ideologizados.

28. José M. de la Sota. Apoyó en el momento clave inicial y le ayudó a cambiar el rumbo errado de arranque al ministro Cavallo pero terminó en la intemperancia política -gravitante entre los gobernadores por encabezar Córdoba- cuando tuvo problemas en su territorio.

29. Grupo Sushi. Osciló entre lo insustancial -en hombres que designó- y consejos no propios de jóvenes salvo iluminados. Terminó impulsando el programa de la Alianza, como muestra de su incoherencia.

30. Ruckauf. Está lejos en la tabla porque le tocó encabezar una provincia ingobernable tras el déficit monstruoso que le dejó el duhaldismo. No colaboró con el gobierno nacional porque buscó con demasiado énfasis su propia promoción personal para años adelante en un país que no podía ni sobrellevar el momento. Su no iracundia en los últimos días dramáticos -aunque bien recompensada por el gobierno- lo bajó en la calificación de culpabilidad.

31. Piqueteros. Se politizaron y jaquearon al país cuando aún la situación no era tan grave. Hicieron un martirologio de dos muertos y con su accionar en rutas terminaron matando a 5 niños que viajaban en un micro desviado por su accionar.

32. Los bancos. Tienen culpa por una ambición algo desmedida. Pero poca: el afán de lucro es la clave de su actividad. Acercaron los planes más coherentes al gobierno y terminaron siendo sacrificados.

33. Néstor Kirchner. Poca gravitación por representar sólo a 300.000 habitantes de su provincia pero contagió iracundia a gobernadores. Menos justificado por presidir una provincia con regalías que no tiene deudas.

34. Franja Morada. Participó del déficit nacional hasta apropiándose ilegalmente de fondos «trabajar» vía uno de sus jefes, Jesús Rodríguez. Contribuyó así a alarmar al exterior, que terminó, frente a estas maniobras, negándole más ayuda a la Argentina por poca seriedad.

35. UIA. Nunca colaboró con el gobierno pero en culpabilidades entra última por representar a una masa empresaria decididamente sacrificada no en su competencia o necesidad de ser eficiente sino heroica por, simplemente, lograr reunir el pago de una nómina salarial por mes, aun irregularmente, en un país que lleva 40 meses de recesión y con crédito a tasas prohibitivas.

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