El fiscal federal Thomas Mulvihill formalizó ayer ante un Gran Jurado en Miami la acusación contra tres de los cuatro detenidos imputados de conspirar para amenazar al valijero Guido Antonini Wilson en un intento por que silenciara el verdadero destino de los u$s 800.000 que le incautaron en el Aeroparque de Buenos Aires en la madrugada del 4 de agosto pasado.
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Esta vez no hubo revelaciones sorpresa, como en otras audiencias, que complicaran al gobierno argentino, como cuando Mulvihill comunicó que esos fondos estaban destinados a la campaña de Cristina de Kirchner. La novedad llegó de la mano de una presentación que hizo el abogado de uno de los acusados, Franklin Durán, que no esperó a la audiencia que estaba prevista para hoy y se declaró inocente de todos los cargos. No habrá, entonces, al menos en ese caso, posibilidad de un acuerdo con la fiscalía y el FBI como si se hubiera declarado culpable. Pero esa declaración gatilló inmediatamente la apertura del juicio oral que comenzará en marzo, de acuerdo con el procedimiento judicial estadounidense.
El jurado de Miami suspendió entonces la audiencia clave prevista para hoy, en la que los detenidos debían refirmar su inocencia o declararse culpables y colaborar con el FBI y los fiscales a cambio de protección o de una imputación morigerada.
De esta forma, el proceso judicial por el caso continuará el próximo 7 de enero, cuando se lean los cargos contra el cuarto imputado, el uruguayo Rodolfo Wanseele Paciello, al que se le dio tiempo hasta el 10 de enero para que pueda presentar una apelación.
En la audiencia de ayer, la Justicia estadounidense dio el último paso en torno a la acusación de tres de los detenidos en Miami. A Moisés Maiónica, Durán y Carlos Kauffmann se los acusó de presionar a Antonini Wilson para que no revelase el origen y el destino del dinero del maletín que intentó ingresar a la Argentina en forma ilegal en agosto último.
Para ese fin, de acuerdo con el FBI, actuaron como agentes de un gobierno extranjero, el venezolano, en territorio de los EE.UU. sin haberlo declarado. Ese es puntualmente el delito que deben enfrentar.
Fue en esa misma audiencia, de no más de 15 minutos, donde Franklin se declaró «inocente» y aseguró que «no tuvo nada que ver» con el caso del maletín con dinero clandestino.
En el escrito presentado por la defensa de Durán se alega que nunca amenazó a Antonini Wilson diciéndole que la vida de sus hijos estaba en peligro, sino que «en realidad, le estaba haciendo un favor al empresario, al prevenirlo sobre lo que le podía hacer el gobierno de Venezuela si se le volvía en contra».
Esa acusación se basó en el memorando de la investigación del FBI que presentó Mulvihill en la acusación. Allí se dijo que Durán le advirtió a Antonini sobre sus hijos en un restorán de Fort Lauderdale, aunque las grabaciones que se dijo fueron tomadas de esa conversación aún no se presentaron como prueba, sino que aparecerían en el inicio del juicio en marzo.
Como lo hizo hace 10 días, cuando comenzaron las audiencias con los jueces de garantía para decidir sobre la libertad bajo fianza de los acusados, Patricia Bullrich, de la Coalición Cívica, volvió a estar presente ayer en la sala del Gran Jurado.
«El abogado de Durán intentó dar vuelta la acusación y dijo que no fue una amenaza de su defendido, sino una advertencia de alguien que es amigo de Antonini», dijo, algo curioso si se toma en cuenta que el principal cargo contra Durán es precisamente haber actuado como agente venezolano en Miami.
De acuerdo con el relato de Mulvihill, los cuatro detenidos buscaron que no se conocieran la naturaleza y el destino de la valija con u$s 800 mil que intentó ingresar Antonini Wilson a la Argentina. Ese es el móvil del delito en EE.UU., por lo que el origen y destino de esos dólares no es una cuestión a discutir allí.
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