El otro aspecto de la reforma apuntó a los pasos dados en la intervención de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Tras los hallazgos y la puesta en marcha del objetivo de transparentar los “gastos reservados”, Alberto Fernández apuntó que el objetivo estará cumplido cuando el 90% de esas erogaciones que caracterizaron manejos turbios desde el Estado desde la recuperación democrática estén fuera del régimen secreto. Eso irá acompañado con el dictado de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que modifique la Ley Nacional de Inteligencia. De esta forma, el espionaje tendrá que abandonar funciones que hoy les están permitidas por norma, y que generaron un vínculo promiscuo, sobre todo con la Justicia federal.

Dejá tu comentario