Alberto Fernández fijó ayer por escrito la posición oficial sobre el juicio que se sigue en Miami a los tres venezolanos y un uruguayo acusados de operar como agentes extranjeros en EE.UU. y amenazar al valijero Guido Antonini Wilson. En una columna el jefe de Gabinete volvió a atacar a los EE.UU. al considerar la investigación del FBI como una «formidable operación del Departamento de Justicia del gobierno republicano de Estados Unidos».
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«¿Cómo se explica que si el dinero estaba destinado a la candidatura del gobierno, sea el mismo gobierno el que desbarata la posibilidad de que tal objetivo se cumpla?», dijo Alberto Fernández en esa columna publicada ayer, olvidando quizá que la aparición pública de la valija con los u$s 800.000 se dio gracias a una guerra de internas entre la Gendarmería, la Policía de Seguridad Aeronáutica y la Aduana, como se relató en numerosas ocasiones en este diario.
Entre las causales para la «formidable» operación que el jefe de Gabinete endilga al gobierno de Washington están: «perder el control de los recursos energéticos venezolanos o bolivianos, ver cómo se independizaron la Argentina y Brasil de la manipulación que sobre sus economías ejercían los organismos internacionales de crédito, sentir que queda al descubierto la insuficiencia de sus políticas que no han podido liberar a rehenes en Colombia», según dijo en la nota. La tesis oficial es que los estadounidenses presentan a Antonini Wilson como una «víctima de un gobierno (el venezolano) que lo extorsiona... Ahora importa más saber qué hacían en Florida tres agentes extranjeros que vivían allí desde hace años, que saber si lo sucedido aquel 4 de agosto de 2007 fue planeado en algún lugar con el propósito de desmontar las relaciones entre la Argentina y Venezuela, poniendo en apuros -falacia mediante- a los gobernantes de ambos países», dijo Fernández. Es decir, refuerza la tesis de que hasta el maletín con los dólares descubierto en Aeroparque por la oficial de la PSA pudo haber sido una trampa de Antonini que ya operaba como agente paralelo del FBI.
«Con el pretexto de investigar el ingreso anormal de agentes extranjeros en su territorio, pretende hacer creer a la comunidad internacional que el gobierno venezolano enviaba aportes ilegales a favor de la campaña presidencial del oficialismo», sigue la nota en la misma línea, para insistir con el complot: «en los Estados Unidos, a diferencia de lo que se dice, los fiscales y el FBI son parte del Poder Ejecutivo y, en consecuencia, no actúan de forma independiente del secretario de Justicia».
«¿Cómo entender que el presidente Chávez, llegando a la Argentina en misión oficial un día después, pudiendo hacer uso de las prerrogativas propias de la diplomacia, haya elegido enviar a la Argentina dinero de modo irregular a través de un personajes de singulares características, sometiéndolo al riesgo de los controles», se razona allí para terminar protestando por lo que ya es un imposible: que Antonini Wilson sea extraditado a la Argentina.
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