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Que el ministro del Interior coleccione enemistades no deberíasorprender: se trata de un hombre habitualmente iracundo e individualista. De Solá lo separan muchos temas: el último, Jorge Taiana. No porque el canciller haya sido postulado para la gobernación, que obsesiona al quilmeño. El problema es otro y se había insinuado ayer en la mesa de «I»: Taiana, viejo amigo de Solá, viene ofreciendoun gran apoyo logístico internacional a José Ramón Granero.
Solá seguramente hará poco por Aníbal Fernández en esta materia. Prefiere jugar a la defensiva y hacer resistir a León Arslanian en el Ministerio de Seguridad, en contra de las versiones que afirman que el ex juez terminaría reemplazando al ministro, convertido en embajador en algún país lejano (¿estará estudiando inglés para prepararse?).
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