Todo al 31 de mayo (Plan Guzmán) y el modelo Portugal

Política

El Gobierno trabaja para poner en pausa los vencimientos con el Club de París mientras negocia con el FMI. La idea es emular lo que logró el país europeo en su relación con el Fondo.

(Enviado especial a la gira presidencial).- “¿En serio estamos acá en ‘Estado de Calamidad’?” La pregunta la lanza un hombre de la comitiva presidencial ni bien entiende que Portugal comenzó el desconfinamiento. También se comparan los números: la cantidad de habitantes (10 millones) y vacunados el 40%. “En la Argentina seguimos negociando con todos los laboratorios, incluso Pfizer, podría firmarse por la vacuna Janssen. Hay que mantener el plan de vacunación”, apuntó el infidente.

Pero volvamos al núcleo de la gira por los países de Europa: fortalecer las relaciones, sembrar y poder contar con el apoyo de los Jefes de Estado para que la Argentina alcance un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional por el empréstito que tomó Mauricio Macri. Explica la alta fuente de la comitiva presidencial las negociaciones: “El acuerdo con el FMI debe tener el mismo sentido que como fue con los acreedores privados (bonistas)”.

Saboreando el sorbo del ristretto (no resultó de buena calidad en esta zona de Lisboa), el funcionario, levemente inclinado sobre la mesa mientras revisa mensajes en su celular, apunta que la idea del ministro Martín Guzmán es negociar con la directora ejecutiva del organismo, Kristalina Georgieva, y lograr poner en modo pausa los vencimientos que el país tiene con el Club de París. Así las cosas, “Guzmán aspira a conseguir ese objetivo saldado antes del vencimiento, es decir, el 31 de mayo”.

Las consecuencias de la pandemia y el cronograma electoral en la Argentina pusieron al posible acuerdo con el FMI más allá de julio, aunque la discusión está abierta. Las obligaciones para este 2021 son, primero Club de París (u$s2.400 millones) y FMI en setiembre (u$s4.900 millones). El equipo económico dio la orden para abonar u$s300 millones mientras las conversaciones siguen abiertas.

Para abordar la pandemia y la situación global, el presidente Fernández se verá de manera “virtual” con la canciller alemana Angela Merkel. Y debe ser convincente el argentino para que la ingeniera eléctrica apoye la posición de poner suspenso al vencimiento del 31 de mayo.

A la buena reunión que mantuvo este domingo Alberto Fernández con su par portugués, el profesor Marcelo Rebelo De Sousa, el lunes estará más a gusto con el socialista Antonio Costa. El primer ministro de Portugal representa al partido socialista, obtuvo la reelección en 2019 y gobierna en minoría con el apoyo parlamentario del bloque de izquierda y partido comunista. El modelo parlamentario acá hace convivir en la presidencia a Rebelo De Sousa, un “conservador” socialdemócrata a los ojos argentinos y un socialista.

Al final del viaje, la comitiva oficial tendrá un resultado a partir de la visita de Alberto Fernández, de lo que ha sembrado en los últimos meses en los viajes previos de Guzmán y las comunicaciones de Felipe Solá. Hay confianza que se obtendrá apoyo en España (Pedro Sánchez), Francia (Emmanuel Macron), Italia (Mario Dragui) y de Francisco.

El viernes 14 de mayo tomará lugar el seminario "Dreaming of a Better Restart" organizado por la Pontificia Academia de las Ciencias, en el Vaticano, y que discutirá sobre la “nueva arquitectura financiera mundial y los problemas de la deuda”.

El evento será una especie de versión 2021 del seminario internacional sobre la carga de la deuda de los países que tuvo lugar en febrero del año pasado, y que contó con la participación del papa Francisco.

Fue precisamente allí, en Roma, donde Georgieva y Guzmán se encontraron y afianzaron un diálogo constructivo, que sirvió a la Argentina para avanzar con la reestructuración de la deuda con los acreedores privados, avalada por el FMI.

Voceros del FMI confirmaron que Georgieva participará del evento, al igual que Guzmán y el premio Nobel de Economía, Joseph Stigliz. No se descarta que Yanet Yellen y John Kerry hagan llegar un mensaje del gobierno de Joe Biden al foro.

El presidente Alberto Fernández tiene previsto partir de Roma el viernes a primera hora de la tarde, por lo que si las agendas con Kristalina coinciden en un horario común podría haber una reunión entre ambos.

Modelo portugués

“Visión de apoyo”. Así definieron los funcionarios que participaron en la bilateral en el Palacio Nacional de Belem. Además de la sintonía para una época de moderación en la política, según percibieron en la mesa, hubo espacio para repasar el accionar del Fondo Monetario Internacional y sus programas. Allí surgió la idea de emular en parte cómo reaccionó Portugal a los “planes de ajuste” del FMI. “Claro, eran otros momentos...ahora está Kristalina”, musitan.

Renuncias de presidentes y primeros ministros, solicitud de préstamos a la Unión Europea y el FMI por encima de los u$s70 mil millones en 2011, ubica a Portugal en zonas parecidas con las crisis argentinas. La diferencia del ejemplo fue que en 2015 la economía lusa empezó a crecer, antes había pasado de todo. Privatizaciones, protestas, convocatorias a elecciones para formar gobierno y rechazo al FMI.

¿Qué significaría emular a ese Portugal que salió adelante? Ordenar las cuentas públicas, incrementar las exportaciones, motorizar el consumo y políticas expansivas atendiendo a los haberes jubilatorios como mejoras en el ingreso de los trabajadores. “Pagar, sí. Pero lo que Argentina pueda afrontar”, sintetizó un comensal.

“Vieron las calles de Lisboa...vacías. Parecen Lavalle”, oficia de intérprete un analista, que recuerda a los “libertarios” y sus miradas. Son 4 horas de diferencia con la Argentina, un vuelo de 11 horas y actividad en la jornada. Es tiempo de dormir, más PCRs y llenar papeles. Y los restaurantes ya cerraron.

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