Alter ego de Frondizi, la clave desarrollista
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Tuvo una activa militancia estudiantil, ligada en sus comienzos a la Juventud Socialista y luego a otras agrupaciones de estudiantes universitarios. A los 20 años frecuentaba los ambientes intelectuales y estableció amistad con César Tiempo, Aristóbulo Echegaray y Arturo Zamora, un conocido pensador de la izquierda latinoamericana.
Su pasión por la política y la realidad nacional no le obstaculizó su interés por la poesía. Escribió poemas bajo el nombre de Rodolfo Ferrando. El servicio militar también dejaría marcas en su personalidad, y recuerda con mucho orgullo haber ayudado al topógrafo militar Arana en la cordillera patagónica.
Luego de cumplir con la hoy suprimida conscripción militar de un año, se casó con Noemí Blanco, a quien conoció en un curso de filosofía que él dictó en Buenos Aires. Tuvieron cinco hijos, Octavio, María Carmen, Alicia, Mario y Alejandro.
Integró diversos grupos de estudios. Dejó a un lado un poco la política. Se dedicó a administrar las empresas familiares. Luego volvió a la política. Conforma un grupo para estudiar física, matemática, filosofía y economía, con Baltasar Jaramillo, Narciso Machinandiarena, Eduardo Aragón, Ernesto Sabato, Carlos Hojvat y Jacobo Gringauz. Realizaron varios viajes por el interior del país y confrontaron que la realidad era muy distante de los libros de texto y de lo que se creía. «La economía no estaba en crisis, sino sin desarrollo», decían. Después de la asunción de Perón en 1947, participó del lanzamiento de la revista «Qué» queriéndola imprimir en estilo similar a «Time» de Estados Unidos.
En «Qué» colaboraron Raúl Scalabrini Ortiz y Arturo Jauretche, entre otros. El 6 de enero de 1956 marcó un hito, no sólo en la vida de Frigerio, sino en la política argentina. En la casa de Delia Machinandiarena de Jaramillo se conocieron Frigerio y Arturo Frondizi, de la UCR que comenzaba el camino hacia la presidencia de la República. Frondizi quedó impactado, según contó a colaboradores, ante ese hombre de palabra de análisis certero que hablaba con total desparpajo de la coexistencia pacífica, que les decía a los popes de la UCR que se olvidaran del antagonismo con el peronismo y les hablaba a favor de la inversión extranjera. El diagnóstico era que el ahorro interno era insuficiente para autofinanciar un proceso de crecimiento. Así pergeñó Frondizi la política de seducción a los capitales externos, pero donde el Estado tomaba las decisiones en sectores estratégicos para el proceso de desarrollo. Frigerio era su apoyo principal en ideas.
Según Frondizi, Frigerio -a quien se apodaba «el Tapir»- tenía una sólida formación, una personalidad que combinaba una apasionada vocación nacional con una disciplina intelectual. «Qué» llegó a tirar 200.000 ejemplares semanales y contenía sus ideas. Hoy la revista más politizada de la Argentina puede vender 25.000 ejemplares.
Frondizi, después de la división de la UCR, fundó la Unión Cívica Radical Independiente (UCRI). Enfrente quedaba la Unión Cívica Radical del Pueblo (UCRP) con Ricardo Balbín a la cabeza y la parte propicia al statu quo del viejo partido radical. Frigerio consideró que el peronismo se había equivocado con el voto en blanco que era estéril, en la elección de Constituyentes en 1957 y lo quería activo con voto positivo en la elección presidencial de 1958.
Con la intermediación de John William Cook, se cerró el acuerdo con Perón para apoyar a Frondizi. Frigerio viajó a Caracas a sellar el pacto con el ex presidente. Cuando volvió, escribió en «Qué» un artículo titulado «Misión cumplida». El amplio triunfo de Frondizi, que ganó todas las gobernaciones, consiguió mayoría absoluta en la Cámara de Senadores y Diputados y en las 22 legislaturas provinciales. Perón para esa época escribía su famoso artículo «La única verdad es la realidad».
Frondizi presidente y Frigerio su principal asesor pusieron en marcha un programa de transformación cuyo principal objetivo era levantar los cimientos para un futuro país desarrollado, moderno y democrático. La prioridad era la industria petrolera y la siderúrgica. «Petróleo más carne igual a acero», decía Frigerio. Con Frondizi adoptaron como meta el autoabastecimiento petrolero, convocando a empresas extranjeras y lo lograron hacia 1961. Luego encararon la siderurgia y la petroquímica, que veían fundamental en los años que vendrían.
La influencia de Frigerio en Frondizi le significó duras críticas al presidente por parte de radicales de la otra línea, pero fundamentalmente de los militares que tomaron como una burla que Frigerio hubiera pactado con el general Perón en el exilio apenas a tres años de que ellos lo derrocaran. Incluso lo tildaron de izquierdista.
El 1 de mayo de 1958, al asumir la presidencia, Frondizi designó a Frigerio secretario de Relaciones Económicas Internacionales y Sociales de la Presidencia de la Nación. Pero la presión militar lo hizo renunciar al poco tiempo a Frigerio, y en 1962 la misma presión derrocó al presidente Frondizi.
Frigerio fue, en realidad, una especie de jefe de Gabinete más que un secretario de Estado. Es más: muchas de las reuniones de gabinete se realizaban en su domicilio particular, que luego fue volado por un artefacto explosivo.
Pero su rol protagónico como principal consultor de Frondizi le valió crecientes enemigos dentro y fuera del gobierno. Tras varias asonadas militares, Frigerio dejó el cargo de secretario. Entonces, pasó a ser asesor personal de Frondizi, lo cual siguió encorelizando a los militares aun puramente antiperonistas. Entre 1958 y 1963 se alcanzó el máximo histórico de las inversiones extranjeras, además del autoabastecimiento petrolero. Las ramas industriales privilegiadas fueron la automotriz (se radicaron fábricasy armadurías), la petroleray petroquímica, la química,la metalúrgica y la de maquinarias eléctricas y no eléctricas. Las inversiones se orientaron hacia el aprovechamiento que ofrecía un mercado protegido.
«Frondizi, Sabato y yo somos los únicos responsables de la política petrolera desde 1958», sostuvo Frigerio luego de ser investigado por una Comisión del Congreso por los contratos petroleros, que fueron derogados durante la gestión presidencial del doctor Arturo Illia, radical, de 1963 a 1966.
El golpe de Estado contra Frondizi encontró a Frigerio de viaje por Rio de Janeiro. Luego se exilió en Montevideo y volvió recién en octubre de 1963. En su vuelta, sufrió un duro accidente que le significó una operación de cadera que lo maltrató hasta los últimos días. Por eso se lo vio cuando fue en muletas, en forma espontánea, al Congreso, durante la investigación de los contratos petroleros. Fue crítico de los planes de muchos ministros de Economía, como de Adalberto Krieger Vasena, José Martínez de Hoz, José Gelbard, y tuvo duras críticas hacia Alvaro Alzogaray, que fue ministro de Frondizi cuando a él los militares ya lo habían obligado a renunciar. Las impurezas en las propuestas de Frigerio motivaban la reacción de Alvaro Alsogaray.
Tuvo participación en la Multipartidaria durante la gestión del gobierno del general Roberto Viola en los 80.
A mediados de los 90, y con menor relevancia política, se alejó de la conducción del MID (Movimiento de Integración y Desarrollo donde había derivado la ex UCRI, de Frondizi), del que fue candidato a presidente junto con Antonio Salonia en 1983, con mal resultado.
Su hijo Mario ocupó un cargo durante la gestión de De la Rúa en la Capital Federal, mientras Octavio tuvo una activa participación durante los gobiernos de Menem, como interventor de YPF, diputado nacional, secretario de lucha contra la pobreza y presidentede los «cascos blancos». Su nieto Rogelio, hijo de Octavio, fue subsecretario del Ministerio de Economía y es destacado economista.




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