El duhaldista Juan José Alvarez comenzó su partida del Gobierno porteño con críticas a la gestión de Aníbal Ibarra, la que integrará hasta el 22 próximo, cuando deje su cargo de secretario de Seguridad y Control Comunal del Gobierno porteño.
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En momentos en que la investigación de la tragedia del 30 de diciembre recobra interés por las indagatorias a ex funcionarios, Alvarez aseguró que en Cromañón «hubo una falta de control por parte del Estado», pero se preguntó si esa falta de controles obedecería a «meramente ineficiencia o es una eficiencia producida por un hecho de corrupción». Alvarez comenzó ayer un periplo mediático que piensa concluir el miércoles próximo, con un clásico balance de gestión y cuando presente a su sucesor, hoy su segundo, Diego Gorgal, cuya designación contó con la bendición del jefe de Gabinete nacional, Alberto Fernández, además de la de Ibarra.
El jefe de Gobierno asiste ahora a los avatares judiciales de sus ex funcionarios, especialmente de la vilmista Fabiana Fiszbin, al tiempo que amortigua los golpes de Alvarez en su despegue de la gestión porteña. (Ver vinculada)
• Expresiones radiales
El peronista, para dejar claro su pensamiento con respecto a cómo encontró el área de control al asumir tras la tragedia del local bailable, expresó por radio «América» que tuvo que «volver a poner de pie una estructura fundamental del Estado, en este caso del Estado de la Ciudad, que es la parte de seguridad, fundamentalmente habilitaciones e inspecciones».
Dijo también que «sería una irresponsabilidad por parte de cualquier funcionario que ocupe un cargo como el que ocupo yo negar terminantemente que pueda haber habido hechos de corrupción», pero aclaró para Ibarra que «afirmarlo rotundamente requiere pruebas sobre la mesa, ahora negarlo...». Gorgal asumirá no bien Alvarez comience a preparar las valijas para un viaje a España que realizará junto a otros diputados nacionales, invitado por la Fundación de Rodríguez Zapatero. Se tomará esas vacaciones hasta los primeros días de mayo, cuando vuelva a recalar en la interna del PJ bonaerense.
En la Ciudad de Buenos Aires dejará todo su equipo a manos de Ibarra, de quien consiguió que no le desdoble la secretaría que tiene a cargo, pero retendría en su puesto a la ibarrista (línea Aníbal Fernández) Lía María, quien es subsecretaria de Emergencias, un área que pasó a depender de Alvarez en su corta gestión de menos de cuatro meses. Gorgal además dejaría a actuales funcionarios de su equipo al mando de las subsecretarías de Control y de Seguridad. Piensa, además, crear unidades especiales de inspectores, las que dividirá por zonas de riesgo, un plan que le dejará estrenar el ministro saliente.
Hasta entonces, Ibarra no piensa aventurar los cambios que planifica en su gabinete, atento a la causa judicial por Cromañón y en espera de conciliar con el gobierno nacional algunos de los cambios.
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