3 de diciembre 2007 - 00:00

Amenazas a tesorero asesinado era por la guerra de afiliados

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Un «ajuste de cuentas» producto de una disputa entre gremios por afiliados, o un faltante de fondos en el Sindicato de Camioneros suenan, descartada la hipótesis del asalto, como las teorías más firmes en torno al crimen de Abel Beroiz, el tesorero de Hugo Moyano.

La certeza de que la víctima recibió amenazas en los días previos al crimen y la presunción de los investigadores de que fue un crimen por encargo -tenían una foto de Beroiz- orientan la pesquisa en la dirección a que se trató de un hecho ligado a una interna gremial.

A pesar de eso, desde la CGT insisten en desvincular el asesinato del tesorero de Camioneros con un hecho político. Lo vinculan a la inseguridad y plantean su propia versión: que fue una emboscada pensando que Beroiz llevaba una «alta cifra de dinero» encima.

  • Dos líneas puntuales

  • El propio Moyano expone esa teoría entre sus colaboradores. Trata, infructuosamente, de desvanecer las sospechas sobre que fue crimen político. No lo logra: la Casa Rosada observa cómo avanza la investigación y teme que algún dato altere el escenario gremial.

    En esencia, las especulaciones sobre el crimen parecen desdoblarse en dos líneas puntuales. Corresponde una observación: ambas son mencionadas más en círculos políticos que en el plano judicial. Estos son, como aproximación al hecho, los datos que circulan:

  • Beroiz construyó su carrera política en Santa Fe y fue uno de los fundadores del gremio de Camioneros en la provincia. La operación de expansión que inició el sindicato en el último tiempo, enancado en el despliegue de poder que hizo Moyano como jefe de la CGT, tuvo uno de sus puntos más críticos en la ciudad de Rosario, donde se generó un conflicto serio entre Camioneros y el Sindicato de Obreros de Recolección y Barrido, un gremio puramente local, que se quejó más de una vez ante el Ministerio de Trabajo de la Nación por la embestida de los moyanistas para quitarle afiliados. El sindicato lo conduce Humberto Díaz y fue quien más fuerte elevó su voz cuando dos meses atrás unos 25 gremios se unieron para quejarse por la avanzada de Moyano contra sindicatos más pequeños. Se sabe: entre sus «ramas», Camioneros tiene la de «recolección de residuos» que se nutre de los trabajadores de las empresas de ese rubro no sólo camioneros sino también los que hacen la recolección específicamente. Es más: uno de los ex jefes de la rama Recolección llegó al directorio de la CEAMSE.

  • La otra línea, también puramente política, sugiere mirar los «números» de Camioneros y detenerse en un supuesto faltante de 1,3 millón de dólares que habría detectado Beroiz y que lo habría llevado a mantener una serie de conflictos con otros dirigentes del gremio que comanda Moyano, secundado por su hijo Pablo. Beroiz, como se sabe, era Tesorero de Camioneros desde 2000 y se desempeñaba en esa tarea así como también era uno de los encargados de ampliar la red de propiedades, puntualmente sanatorios y hoteles, que el gremio tiene diseminados por todo el país. Por esa razón, solía cerrar operaciones de varios miles de pesos.
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