El ministro de salud, Ginés González García, presionó ayer a los senadores para lograr la modificación de la ley de donación de órganos e incorporar la figura del donante presunto. El proyecto, que ya fue aprobado en Diputados, fue discutido en un plenario de comisiones en la Cámara alta para concretar la reforma de la Ley 24.193 sobre ablación e implante de órganos. Los legisladores descontaban un dictamen favorable antes de fin de año y estimaban que su aprobación estaba asegurada.
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La única objeción al proyecto llegó desde una representante aborigen de las comunidades indígenas. Viviana Figueroa, dirigente colla y del resto de las tribus, sostuvo que el proyecto es violatorio de las garantías constitucionales reconocidas a las tribus indígenas. El tema del consentimiento presunto genera escozor entre los miembros de estas comunidades, ya que en la mayoría de ellas, las costumbres indican que la muerte no se produce con la cesación de la actividad del corazón, sino unos cuantos días después.
Estuvieron presentes la puntana Liliana Negre, presidenta de la Comisión de Legislación General, y la misionera Margarita Oviedo, de Salud y Deporte, ambas justicialistas, y el padre Bochatei Chanatón. También acudió a la reunión el titular del Instituto Nacional Coordinador único de Ablación e Implante (Incucai), Carlos Soratti.
El 18 de mayo la Cámara de Diputados aprobó, con modificaciones, y tras un extenso debate, el proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo por el cual se crea la figura del donante presunto que apunta a convertir a todos los ciudadanos en donantes de órganos, con excepción de quienes manifiesten su voluntad contraria. Esta alternativa es un camino inverso al que rige actualmente, el del consentimiento explícito, por el que, para convertirse en donantes, las personas deben expresar previamente su voluntad en ese sentido.
Los especialistas en el tema estiman que la figura legal del donante presunto -que está en vigencia en Austria, España, Francia, Noruega, Bélgica y Finlandia- permitirá reducir de 6.000 a 2.000 la cantidad de personas que se encuentran en lista de espera para ser trasplantadas.
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