Argentina sin práctica militar antiterrorista
Hoy las Fuerzas Armadas las dirige desde las sombras Horacio Verbitsky vía su incondicional ministra de Defensa, Nilda Garré. Verbitsky, en la época de la subversión, no aceptaba la comandancia de Mario Eduardo Firmenich y Rodolfo Galimberti -pero debía acatarlos porque manejaban mucho dinero (secuestro de los hermanos Born que Verbitsky desde Perú ayudó a traspasar a Cuba)- porque uno era de origen nacionalista y católico y el otro peronista y más audaz en los actos. Peor cuando le impusieron la "prueba de sangre" (matar para demostrar confianza) cuando prefería a Rodolfo Walsh, muy violento también, pero un intelectual. El hoy semidueño del enriquecido diario oficialista "Página/12" no tiene aquellos problemas de milicia subversiva. Tiene mando absoluto y sólo en raras ocasiones el presidente Néstor Kirchner, el verdadero comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, desbarata algo militar de la pareja Verbitsky-Garré, por caso cuando quisieron suprimir los liceos militares. En lo demás hacen y deshacen. Ayer se decidió aplicar la reglamentación de la Ley de Defensa que impide mover tropas argentinas salvo para defensa si es atacado el país o prevenir acciones de violencia, como en Haití convocadas por las Naciones Unidas. En Panamá gran parte de los países latinoamericanos irá con Estados Unidos a una práctica de defensa del canal que une el Atlántico y el Pacífico en caso de un hipotético ataque terrorista. Un decreto temporal de excepción del presidente de la Nación - de los tantos DNU que emite a nivel récord-remediaba la situación. Verbitsky y Garré decidieron que nuestras Fuerzas Armadas no tengan experiencia en defensa contra el terrorismo. Claro, los amores de juventud no suelen olvidarse...
-
Luisa González: "América Latina debería construir un bloque como la UE, más allá de la ideología de los gobiernos de turno"
-
Sobreseyeron a Claudio "Chiqui" Tapia en una causa por presunto lavado de dinero
Nilda Garré y Horacio Verbitsky
Es un dato reservado entre los países que participan del Panamax: Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana y Uruguay, la importancia que adquirió ahora la ejecución de estas maniobras a la luz del crítico cuadro beligerante entre Israel y las milicias extremistas de Hizbollah.
Hay informes de inteligencia de esos países que predicen represalias de células dormidas en otros puntos del globo si la presión armada de la OTAN u otra fuerza multinacional bajo mandato de la ONU quiebra el frente de las milicias terroristas en el Líbano. El Canal de Panamá es un punto sensible para un ataque terrorista por ser un activo estratégico para el comercio mundial, lo que justificaría una fuerza multinacional para defenderlo. Panamá no puede hacerlo solo, carece de fuerzas armadas y necesita el concurso de otras naciones. No parece casualidad que el Senado norteamericano días atrás exhortara al presidente George Bush a: «instruir al representante de Estados Unidos ante la OEA a que en primer lugar busque apoyo para la creación de una fuerza de tareas del Comité contra el Terrorismo Interamericano (CICTE) -creado por iniciativa del gobierno de Carlos Menempara asistir a los gobiernos de la región en la investigación y el combate de la proliferación de organizaciones terroristas islámicas».




Dejá tu comentario