Argentinos apoyan a Kirchner, pero no creen en el gobierno

Política

Los presidentes de Latinoamérica miran con envidia a Néstor Kirchner quien detenta 73% de aprobación de su gestión, superando a los populares Lula da Silva y Hugo Chávez. Sin embargo, este apoyo tiene un contexto endeble, pues los argentinos descreen de todas las instituciones que garantizan la democracia. Es decir, los partidos políticos, la Justicia y el Congreso.

Un dato preocupante es que 24% de la población apoyaría un gobierno militar si la situación se tornara difícil en el país; con todo, este porcentaje es inferior al promedio de la región y de Brasil cercano a 30%. A estas conclusiones se llega comparando la información contenida en el nuevo portal que lanzara recientemente el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) con acceso a unos 400 indicadores de gobernabilidad. Los temas que cubren van desde el apoyo popular a la democracia, el costo de registrar una empresa, la calidad del gasto público hasta los sobornos a la clase política, entre otros.

Los indicadores disponibles (www.iadb.org/datagob/) provienen de 30 fuentes, incluyendo instituciones académicas, organizaciones no gubernamentales, empresas privadas y organismos multilaterales. Abarcan cuatro grandes áreas (democracia, mercados, gestión pública y estado de derecho) así como una serie de indicadores socioeconómicos para todas las regiones del mundo.

  • Débil democracia

    Los argentinos tienden a confiar en un régimen centralizado de poder. Así, se explica que la imagen de Kirchner siga siendo alta, aún con los recientes episodios de Santa Cruz. Pero, esta confianza no abarca su gobierno. Según la encuesta publicada por el BID, la Argentina registra un índice de percepción de la corrupción de 2,9 (cuanto más cercano a cero se considera que los funcionarios son más corruptos) muy lejos de 7,3 de Chile como el país mejor calificado de Latinoamérica. En ese mismo sentido, es elevado el índice que mide los pagos irregulares en los contratos públicos según la opinión de los más altos directivos de las empresas. Venezuela va a la cabeza con 3 pisándole los talones la Argentina con 3,1. En el otro extremo Uruguay registra 5 y Chile 5,5. Cabe aclarar que, en este índice el 1 indica que son frecuentes los pagos de coimas y el valor más alto es 7 que implica que nunca se incurren en los mismos.

    A pesar de que a los argentinos les gusta tener un presidente con fuerte concentración de poder, sin embargo, rechazan las políticas regulatorias, como los controles de precios, la intervención del Estado o las reglamentaciones excesivas. Pero Kirchner no se debería dormir en los laureles de la popularidad, pues quienes lo apoyan, sin embargo, califican negativamente la gestión del gobierno, tanto en lo relativo al desempeño de la administración pública como a la aplicación del gasto. Michelle Bachelet no será tan popular pero la administración chilena es la mejor conceptuada de Latinoamérica.

    El descrédito alcanza al Poder Judicial, ya que sólo 26% de los encuestados confían en la Justicia. Asimismo, los hombres de negocios creen que tiene muy poca independencia. En este caso «1» significa que la Justicia es muy influenciable por el poder político y «7» implica la total independencia. La Argentina con 2,2 está entre los peores de Latinoamérica mientras Uruguay lidera con 4,9.

    En el mismo sentido, se percibe un muy bajo respeto a los derechos de la propiedad privada. En un ranking de 0 a 100, en el que 100 implica absoluta seguridad, la Argentina y Venezuela califican con 30 y Chile con 90.

  • Parlamento

    El Congreso no se queda atrás, ya que al igual que en el caso del Poder Judicial sólo 26% tiene confianza en los legisladores; eso sí, la Argentina lidera el ranking en la región de participación femenina, ya que 36% de los legisladores son mujeres. En el otro extremo, Brasil registra nada más que 9%. A los partidos políticos tampoco les va bien ya que la confianza se reduce a 17% y peor aún están los políticos individualmente.

    En la Argentina se consideraque existe poca libertad de prensa al igual que en Brasil, a diferencia de Uruguay y Chile donde se considera que casi no hay censura. Como un triste consuelo, en Venezuela los medios están peor, ya que casi no tienen libertad.

    La actividad privada también cae en el desprestigio ante los argentinos. Sólo 44% considera que los negocios privados son indispensables para el país, a diferencia de Brasil y Chile donde las respuestas positivas alcanzan 61% y 71% respectivamente. Esta cifra es coherente con que los argentinos se encuentran entre los más críticos del proceso de privatizaciones: solo 24% de los encuestados creen que este proceso ha sido beneficioso para el país. En conclusión, según surgen de estas encuestas los argentinos apoyan a los líderes siempre que la economía marche bien y esté medianamente garantizada la seguridad.

    Las condiciones laborales en la Argentina juegan en contra de la competitividad de las empresas ya que los costos de despidos son los más altos de Latinoamérica y también resulta caro tomar un trabajador.

    De acuerdo con diversos índices recopilados por el BID despedir a un empleado en la Argentina cuesta dos veces y media más que en Chile y casi 4 veces más que en Brasil.
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