Sanaa (DPA, AFP, ANSA) - Al menos 12 personas murieron y otras 20 resultaron heridas ayer cuando unidades especiales del ejército de Yemen atacaron una aldea en Marib, en la que se sospecha que se encontraban escondidos miembros de la red terrorista Al-Qaeda. Una vez ocurrido, Washington reconoció que presionó a Yemen para que hiciera un mayor esfuerzo en la luchar contra presuntos miembros de Al-Qaeda presentes en su territorio. La tribu de la aldea, situada a 150 kilómetros de la capital, Sanaa, se había negado a entregar al gobierno yemení a los sospechosos de pertenecer a la organización de Osama bin Laden. Estos tienen distintas nacionalidades y llegaron al país hace poco tiempo, manifestaron las fuentes. Según las informaciones, los soldados yemeníes se enfrentaron con helicópteros y tanques contra las tribus de la zona, que a su vez respondieron a los ataques utilizando granadas autopropulsadas.
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Testigos presenciales aseguraron que al menos tres vehículos blindados y cuatro tanques fueron destruidos en los combates, mientras una fuente policial indica que en los ataques murieron ocho soldados. En tanto, un comunicado del Ministerio del Interior señala que las fuerzas de seguridad continuarán con los ataques hasta que queden detenidos todos los integrantes de la organización terrorista.
Aunque la familia del terrorista vive en Arabia Saudita -pasaporte que sin embargo Bin Laden perdió cuando criticó a la familia real saudita en 1994-, es originaria de Yemen.
En tanto, los Estados Unidos estarían preparando una serie de bombardeos aéreos sobre Somalia utilizando las bases de la vecina Kenia, informó ayer el periódico británico «The Independent».
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