A una semana de las elecciones que llevarían nuevamente al poder al general Juan Domingo Perón, los guerrilleros del PRT-ERP atacan durante la noche del 5 de setiembre de 1973 el Comando de Sanidad del Ejército. Intentan robar armamento, munición, equipos médicos y otros pertrechos. En las operaciones para recuperar la guarnición -la madrugada del 6 de setiembre-, muere en combate el teniente coronel Raúl Duarte Ardoy, segundo jefe del Regimiento 1 Patricios. Hoy, a 33 años de esos hechos, se llevará a cabo un acto en el Círculo Militar para rendir homenaje al oficial caído. El teniente general Roberto Bendini, titular del Ejército, ordenó la asistencia al acto del general de brigada Eduardo Lugani, jefe de la guarnición Buenos Aires.
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Es la tercera ceremonia de recordación de uniformados muertos a manos de la guerrilla que cuenta con la presencia de un alto oficial en actividad desde que se produjo aquel controvertido homenaje del 24 de mayo en la Plaza San Martín de la Ciudad de Buenos Aires encabezado por Cecilia Pando. Delicado equilibrio el de Bendini, conceder espacio para la memoria y reflexión a sabiendas de que concita miradas de reojo entre los colaboradores de Nilda Garré. ¿Habrá permiso tácito del Ejecutivo o se trata de cebar al sector para utilizarlo en elucubraciones golpistas futuras?
Organizó la ceremonia la Promoción 80 de Infantería del Ejército que integró Duarte Ardoy -en el acto hablará el coronel Aquiles Facal- y se sumará el Foro de Generales Retirados presidido por el general Augusto Alemanzor, también Pando con integrantes de la Asociación de Familiares y Amigos de los Presos Políticos Argentinos (Afyppa).
Extraña la cautela de los marinos en imitar a sus pares del Ejército, desconfiados quizá por esa profesión que en el mar obliga a meditar demasiado el rumbo. Claro, no tienen como Bendini la persistencia de un «comando Pando» que obligó a diseñar una guardia especial de reconocimiento y rechazo en la entrada del Edificio Libertador. No sea que Pando tome de improviso las instalaciones del Ministerio de Defensa para recordar el pasado insurrecto de varios de sus integrantes.
El ataque y copamiento del Comando de Sanidad en 1973 fue facilitado por la traición de un soldado, Hernán Invernizzi, que franqueó el ingreso al cuartel a sus compañeros del ERP. El teniente Eduardo Rusch y el dragoneante Osvaldo Dagdeg fueron heridos al intentar su defensa, mientras un soldado de la guardia logró evadirse y llegar hasta la comisaría próxima para dar la alarma.
Luego del sofocamiento de los sediciosos, Raúl Lastiri, a cargo de la presidencia, formuló las siguientes declaraciones: «El repudio ante el fracasado intento de copamiento del Comando de Sanidad es aun mayor teniendo en cuenta que varios de los integrantes del grupo agresor recobraron su libertad el 25 de mayo último merced a la amnistía concedida».
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