13 de febrero 2008 - 00:00

Auxilio de Kirchner a Chávez: le promete lo que no sobra en la Argentina (carne y lácteos)

Julio De Vido y Hugo Chávez
Julio De Vido y Hugo Chávez
Cristina de Kirchner tiene pensado viajar a Venezuela en marzo, en la primera visita personal a Hugo Chávez a su país desde que llegó al poder el 10 de diciembre pasado. El anuncio lo hizo el propio bolivariano ayer desde Caracas, durante una reunión donde bendijo un acuerdo con varios empresarios locales, llevados a Venezuela por el ministro Julio de Vido, y por el cual el país caribeño promete cubrir gran parte de su faltante de alimentos con exportaciones argentinas a cambio de combustibles.

Según Chávez, él y Cristina de Kirchner «estamos cruzando agendas» para confirmar el viaje de la Presidente; y adelantó que en esa reunión caribeña se firmarán los acuerdos comerciales que De Vido cerró ayer en Caracas. Los tratados a los que se comprometió el ministro son enviar a Venezuela unas 1.000 toneladas de carne mensuales y cubrir el bache de 20% del consumo de leche y lácteos en general en ese país, a cambio de combustible, fundamentalmente más fueloil.

Lo curioso es que la Argentina debería enviar a Venezuela desde abril, si se firma este acuerdo negociado por De Vido, dos productos (carne y lácteos) que escasean en el propio mercado interno y que tuvieron que firmar acuerdos de control de precios con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Ese negocio se cerrará con empresas en el marco de algún tratado bilateral, que en el caso de los lácteos cerraría SanCor. De hecho, en Venezuela se encuentra Oscar Carreras, presidente de la cooperativa lechera San-Cor, uno de los empresarios que negociaron hace sólo unos días con Moreno la imposibilidad de aumentar la producción local para atender el mercado interno si no aumentan los precios dentro de la Argentina. Además, la intención del bolivariano y el ministro argentino, según lo que se habló ayer, es firmar otro acuerdo cuando viaje a Caracas Cristina de Kirchner para instalar en Venezuela plantas de capital mixto (entre el gobierno de Chávez y empresarios argentinos) para producir maquinaria agrícola. Sería un modelo similar al que instaló en la Argentina Néstor Kirchner, y por el cual se eligen los «socios estratégicos» que se unirán con el gobierno en áreas como las petroleras, energía, red vial y aguas.

Por el lado argentino, viajaron a Venezuela, además de De Vido, el presidente del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), Carlos Cheppi, y el presidente de Energía Argentina SA (ENARSA), Exequiel Espinoza. Entre los empresarios argentinos figuran Roberto Domenech, presidente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), y Alberto España, presidente de la Federación Argentina de Industria Molinera.

También participan Agustín López, gerente de Comercialización de la Empresa Aceitera General Deheza (AGD); Mario Ravettino, delegado del Consorcio de Exportadores de Carne Argentina, y Jorge Vismara, primer vicepresidente de la Cámara de Fabricantes de Maquinarias Agrícolas.

Por la parte venezolana estuvieron en las reuniones el vicepresidente del gobierno, Ramón Carrizalez Rengifo, y seis ministros del gabinete ejecutivo relacionados con la economía y la energía. La Argentina ayuda a Venezuela con alimentos a cambio de hidrocarburos

En principio, el acuerdo que firmará Cristina de Kirchner si viaja a Caracas apuntará a ayudar a Venezuela a enfrentar su « vulnerabilidad» por la escasez de alimentos, a cambio de enviar a la Argentina «el petróleo que Argentina necesita para su desarrollo industrial y buena parte del gas. No se preocupen, aquí hay reservas de petróleo para 100 años y más». Así se lo dijo personalmente ayer Chávez a De Vido, cuando en un momento del encuentro se presentó para fiscalizar las negociaciones.

Según el bolivariano, «las reservas (de crudo) que están certificándose son mucho más grandes de lo que se esperaba». Inmediatamente, De Vido agradeció la venta de fueloil venezolano desde 2004, asegurando que se trató de una «gran ayuda solidaria». El venezolano contestó que «de Buenos Aires requerimos con urgencia una reserva de alimentos que no tenemos, es una de nuestras más grandes vulnerabilidades. Una reserva de alimentos para el corto plazo, y el incremento de nuestra capacidad productiva de alimentos».

«Estamos enfrentando planes que tratan de rendirnos por hambre», dijo el mandatario, en referencia a la embestida que está haciendo contra la suiza Nestlé y la italiana Parmalat, a las que acusa de estar siguiendo un plan para desestabilizar al su gobierno, y a las que amenazó con nacionalizar. Chávez ha amenazado con expropiar a los productores venezolanos que violen la regulación de precios vigente, que los empresarios señalan como la principal causa del desabastecimiento, en una situación inflacionaria (22,5% en 2007) que obliga a la importación del faltante.

La Federación Argentina de Industriales Molineros ofreció desviar sus exportaciones, si es necesario, para abastecer a Venezuela, y prometió que el volumen futuro puede ser cinco veces las 10.000 toneladas de harina argentina que Venezuela compra. En el encuentro, la aceitera General Deheza, tercer productor local, se comprometió a duplicar de 200 a 400 toneladas de aceite la oferta argentina hacia Venezuela.

  • Oferta

    En el caso de los lácteos, la oferta de Carreraes que SanCor, que recibió 80 millones de dólares de parte de Venezuela en 2007, envíe unas 20.000 toneladas de leche en polvo anuales durante 15 años. Carreras se entusiasmó y prometió «volcar toda nuestra disponibilidad exportadora de leche en polvo hacia Venezuela».

    Sobre la situación de los productos faltantes en el país caribeño, la Cámara Venezolana de la Industria de Alimentos ( Cavidea) indicó que la falta de algunos alimentos y los problemas de desabastecimiento se deben a la regulación de precios vigente en el país desde hace cinco años. El presidente de Cavidea, Pablo Baraybar, dijo que «la congelación de precios es la causa principal de los problemas de abastecimiento que atraviesa actualmente el país», a la vez que calificó la situación actual de « crítica». Una situación que muchos de los empresarios argentinos que viajaron a Venezuela con De Vido repiten cada vez que se les pregunta sobre la situación de sus ventas en el mercado local.
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