9 de septiembre 2011 - 23:25

Avanza en la Justicia el pedido de captura internacional contra el juez prófugo

Otilio Romano.
Otilio Romano.
Mientras en el Senado chileno avanza en la elaboración del segundo proyecto de ley para expulsar de ese país al prófugo juez mendocino Otilio Romano, se estima que dentro de las próximas 48 horas la Justicia argentina emitirá la orden de captura internacional a Interpol para regresarlo a los tribunales de Mendoza.

Romano, que está imputado como partícipe primario en 103 delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar en la provincia cuyana, cruzó los Andes un día antes que el Consejo de la Magistratura lo destituya de su cargo en la Cámara Nacional de Apelaciones y se escondió en Chile gracias a sus fueros judiciales.

Sin embargo, tanto el fiscal general de Mendoza, Omar Palermo, como la querella a cargo del abogado Pablo Salinas, del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, ya solicitaron al juez federal Walter Bento que libre la inmediata orden de captura a Interpol por ausentarse del proceso.

"El día antes de ser suspendido por el Consejo del Magistratura viajó a Chile, el 25 de agosto, previendo que lo iban a suspender y que se iba s se le librara la orden de detención", explicó Salinas en diálogo con ámbito.com.

El primer indicio de la fuga lo aportó el portero de su edificio cuando informó que ya no vivía allí. Luego se supo que tenía pasaje de retorno para el 29, pero que prefirió no utilizarlo. Sus abogados Adolfo Moreno y Verónica Romano, que además es su hija, dicen desconocer su paradero.

Según consta en la causa judicial, al pisar tierras chilenas Romano solicitó inició el trámite para obtener el "refugio" político ante el Gobierno de Sebastián Piñera.

Salinas aseguró que no fue asilo político lo que reclamó Romano. "El informe de Interpol que está incorporado al expediente dice que pide refugio, y por lo tanto tiene que intervenir la Comisión de Refugiados de la ONU, sino hubiera dicho asilo político, que sería una protección del gobierno chileno, pero no", detalló el querellante.

Otra fuente vinculada a la causa confirmó que pidió "refugio", aunque no dio precisiones sobre las competencias en estos casos. "Es un oficio que consigue el gobierno chileno de Interpol y dice que es refugio", se limitó a afirmar a este medio en estricto off de record.

Para el fiscal Palermo no corresponde dar asilo, ni refugio político. "No es una persecución política. Quien abre la persecución política es el doctor Romano que siempre ha tratado de politizar la causa".

"Su fuga es inentendible. Ha abandonado el cargo y no se ha sometido a proceso, salvo que vaya a Chile a cumplir su función de juez, no se entiende", ironizó en la conversación telefónica con ámbito.com.

"La inmunidad de arresto -continuó- es para proteger a la función, no es una cobertura, un santuario para que cometan delitos. Tampoco se trata de un pronóstico de peligrosidad procesal, tenemos la certeza de que se fue. Pedir la detención en este caso es razonable", completó.

Palermo ratificó a este medio que la Fiscalía también exigió la captura internacional. "En este momento es insólita la inmunidad de arresto y por eso hemos pedido la captura internacional sin intervención del Consejo de la Magistratura. No solo está separado del cargo por estar suspendido, sino que ya no hay función judicial para proteger".

El abogado del Movimiento Ecuménico por los DDHH coincidió con el fiscal general. "El fuero protege la función judicial, no a la persona. Él está utilizando los fueros para protegerse personalmente. Pero el fuero está creado para que un juez que, por ejemplo, investiga a corruptos no sea arrestado injustamente. No es la conducta esperable de un juez sustraerse de la Justicia, ni utilizar esos fueros para brindarse impunidad a él mismo, que es lo que está haciendo Romano".

Salinas aclaró que su pedido de detención sin desafuero tiene antecedentes en la justicia argentina. "Pedimos la captura en base a la jurisprudencia de un juez salteño que fue detenido por pedir una coimas para otorgar una excarcelación, a pesar de no estar destituido".

Palermo negó tajantemente que en este caso pueda existir la posibilidad de una persecución ideológica o política. "Romano tomó conocimiento de cientos de hechos gravísimos mientras fue fiscal durante la dictadura y no hizo ni una sola medida para investigarlos, eso es no haber hecho lo debía hacer cuando era funcionario. Instalar la ideologización de la disputa es algo que solamente le conviene al imputado, y no es así. No hay persecución política, ni ideológica, en todo caso es judicial".

El funcionario dio indicios de los motivos por los cuales Romano decidió fugarse. "La imputación es de participación primaria en las desapariciones y torturas no investigadas, con lo cual la pena es altísima, es la misma que para los autores de los hechos. La amenaza de pena es cadena perpetua".

En la misma línea, el abogado Salinas negó la persecución ideológica y descartó cualquier mediación del Gobierno nacional en el caso. "No tiene nada que ver. El que lo persigue es un juez penal. Si sos un delincuente te persigue la justicia penal, no el Presidente. El Gobierno argentino no tiene nada que hacer, el que pide la extradición es el juez".

Para Palermo, "cualquier pérdida de tiempo significa que este hombre se puede ir de Chile y van a quedar sin refutación los hechos por los cuales ha sido investigado".

Salinas está convencido que en las próximas horas habrá novedades en la causa. "El juez tiene que resolver en base a los dos dictámenes, el mío y el del fiscal. Entre el lunes y martes, Bento estaría firmando la resolución emitiendo la orden de captura. Si se hace efectiva e Interpol lo encuentra, queda inmediatamente detenido y deben extraditarlo a la Argentina".

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