Aznar: "Latinoamérica sufre recaída en el autoritarismo"

Política

José María Aznar jura que nunca volverá a hacer política, pero qué otra cosa si no política hace cada vez que se pronuncia sobre su nueva obsesión: el rumbo político y económico de Iberoamérica. El ex presidente del Gobierno español llegó ayer a Buenos Aires, donde, vio a Mauricio Macri, Ricardo López Murphy y Eduardo Duhalde y hoy -el protocolo es el protocolo- se entrevistará con el presidente Néstor Kirchner. Lo hizo para presentar su Informe Estratégico sobre América Latina, iniciando un periplo que lo llevará luego a Brasil, México, Chile, Colombia, Perú, Ecuador y República Dominicana.

En la entrevista que concedió ayer a Ambito Financiero, Aznar detalló sus conclusiones en ese campo -dominadas por las amenazas a la democracia que ve emerger en varios países-, su visión sobre la Argentina actual, su análisis sobre el presente y el futuro de España y hasta una evaluación sobre la controvertida guerra en Irak, que él respaldó en su comienzo. A continuación, los principales tramos del reportaje.

Periodista: ¿La agenda política para América latina que surge de su Informe, que denuncia avances del populismo en la región, alcanza a un gobierno del estilo del de Kirchner?

José María Aznar: No. Es para toda la región iberoamericana.

P.: Pero digamos que habrá quien la leerá con interés, quien la leerá con indiferencia y quién no va a gustar de ella.

J.M.A.: Se trata de una apuesta muy clara. Bien sabe usted que yo estoy retirado de la política. Sé adónde quiere llevarme, pero yo ya estoy retirado. Yo estoy dedicado ahora a nuevas ideas y lo que me preocupa es lo que se dice en esa agenda. Era importante que algunas personas del otro lado del Atlántico hicieran un diagnóstico de Iberoamérica y que ese diagnóstico sirviese para hacer una apuesta. Porque sabemos que esta parte del mundo es la más afectada.

P.: Pero, concretamente, cuando usted habla de indigenismo, de populismo como factores que pueden desviar a América latina de un curso correcto, ¿dónde ve ubicada a la Argentina?

J.M.A: La Argentina viene de una crisis durísima y en los últimos años ha tenido un crecimiento económico muy importante y está saliendo poco a poco, pero las decisiones políticas argentinas les corresponden a los argentinos. Yo no puedo hacer por los intereses argentinos más de lo que hago por los intereses de la región en su conjunto. Cuanto más libre sea la economía, cuanto más prevalezca el estado de derecho, cuando más libertad de inversión haya, más libertad política, será más fácil generar riquezas y fortalecer su presencia en el mundo.

P.: En una entrevista publicada recientemente, el ex presidente Fernando de la Rúa revela que usted le comentó, cuatro meses antes de su caída, que Duhalde le había anticipado que sería presidente. ¿Usted confirma ese diálogo?

J.M.A.: Esa es una pregunta para De la Rúa. Cuando escriba mis memorias, veré, pero por ahora no voy a hacerlo. Supongo que muchos querían ser presidentes en la Argentina y, además, tuve una gran relación con todos.

P.: Está instalado aquí que hay una mala relación entre el gobierno de Kirchner y el gobierno español, que pasa por las demandas de las empresas concesionarias de los servicios públicos por nuevos contratos y mayores tarifas. ¿Cómo evalúa ese punto?

J.M.A: Creo que pudo haber problemas en un momento determinado, pero veo que ahora las cosas están más tranquilas, han mejorado, se normalizaron. Siempre dentro de los cánones normales de dos países que defienden sus intereses.

P.: Su agenda confronta con modelos como el de Bolivia o Venezuela...

J.M.A: Es una propuesta muy clara que habla de la separación del mundo occidental y el mundo americano, habla de una recaída en los viejos autoritarismos con deslizamientos hacia formas autoritarias que van desde la injerencia en el plano económico hasta la enseñanza del marxismo y los cierres de los medios de comunicación. Creo que esas tendencias deben ser contenidas. No son una alternativa, son un falso camino.

P.: ¿A la Argentina no la ve en ese camino?

J.M.A: No, no la veo para nada; son otras las condiciones en la Argentina. Y espero que no lo sea también en Ecuador. Por el momento es una tentación contenida, activa, dinámica pero creo que la mayoría de la gente sabe que el futuro de Iberoamérica está en otro sitio: en la esencia de la libertad política y económica.

P.: ¿Qué reflexión le merece el cierre de la cadena RCTV en Venezuela?

J.M.A: Es un ejemplo cabal de ese deslizamiento erróneo y obviamente yo respaldo la libertad de información y a aquellos que son críticos con el poder establecido en determinados momentos. El cierre de esta cadena es un delito muy grave.

P.: ¿Qué opina del silencio de José Luis Rodríguez Zapatero sobre la cuestión?

J.M.A.: A mí las fotos esas de España con Cuba o con (Hugo) Chávez no me gustan para nada. Creo que España tiene un compromiso mucho más profundo con la defensa de la libertad que esos países no tienen. América debe sentirse parte del mundo occidental y tender a la búsqueda de mayor prosperidad, mayor seguridad y más libertades.

Entrevista de Marcelo Falak e Ignacio Zuleta

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