25 de mayo 2005 - 00:00

Bacteria

Uno de los enigmas que todavía no se han descifrado es conocer la causa de la bacteria que le produjo la tremenda descompensación -con internación incluida- al ministro Julio De Vido.

Se ensayaron, por supuesto, innúmeras explicaciones, pero finalmente se admitió que el daño pudo iniciarse en alguna comida. Revisó De Vido su agenda y, en verdad, como él se cuida por la acosante diabetes que padece, sólo destacó una cena con características diferentes -con un menú más sofisticado- en la que quizá contrajo la bacteria.

Pensamiento doméstico más que científico, por cierto. Pero en su cabeza se anidó la posibilidad de que el problema lo haya adquirido en una opípara comida que tuvo en una de las sedes de la empresa de juegos Codere ( casinos, bingos, etc.), en la zona de Palermo, a pesar de que él en esa materia sólo parece relacionado con quien regentea otros negocios semejantes (por ejemplo, el Hipódromo), el sureño Cristóbal López.

Algunos piensan que López también participó de esa cena, ya que no tiene conflictos de intereses, por ahora, con Codere.

• Ausente

Quien sí faltó a la cita fue Eduardo Duhalde, fuertemente vinculado a esta empresa de origen español -con notables inversiones en la provincia de Buenos Aires- y que, para felicidad del ex gobernador, ex presidente y ahora embajador, entre otras alegrías, auspicia publicitariamente el club Banfield, el de sus amores (al cual, inexplicablemente, todavía no se le ocurrió presidir).

Nadie vaya a pensar que De Vido haya asistido a lo de Codere para que éstos, como algunos intendentes bonaerenses, se pasen de la camiseta de Banfield a otras más cercana a los intereses del jefe de Santa Cruz.

Dejá tu comentario

Te puede interesar