13 de abril 2006 - 00:00

Bancalari se suma ahora a los adversarios de Patti

Si puede decir que los insultos que apiló antes del 23 de octubre contra los Kirchner fueron « cosas de campaña», José María Díaz Bancalari podrá, sin mosquearse, poner su pie sobre Luis Patti para que el ex comisario no logre, jamás, asumir como diputado.

Bancalari juega en el destino de quien fue candidato en su misma lista parte de su supervivencia: si Patti cae, en su lugar asumirá Dante Camaño -hermano de Graciela, cuñado y socio en Gastronómicos de Luis Barrionuevo-, quien pasaría a engordar el mermado Peronismo Federal.

Virtudes del Jordán que bendice Kirchner, Dante -Camaño - que hasta no hace mucho conspiraba con Barrionuevo, hasta que éste negoció con Aníbal Fernández conformar un «frente progresista» en Catamarca-será aplaudido cuando jure como diputado. En definitiva, reemplazaría a Patti.

En un instante, se borrará de la historia oficial que fue candidato en la misma boleta que el ex intendente de Escobar y habrá que «deletear» también que cuando el kirchnerismo pidió la nulidad de la asunción de Patti, el bancalarismo, a través de Jorge Landau, defendió al ex policía.

De algún modo, las cosas vuelven a su lugar: durante años, Landau fue rival de Patti en Escobar, municipio que comparten, y luego el apoderado del PJ tuvo que ponerse a estudiar para escribir y relatar en el recinto la defensa de la asunción de Patti.

Todos esos detalles son ahora inmediatamente diluidos: Bancalari, en su carrera por quedarse con la vicetercera de Diputados, festejará la caída de Patti, a quien, convengamos, jamás digirió del todo, pero, a pesar de todo eso, antes lo defendió.

Si cae Patti y jura Dante Camaño, el Peronismo Federal logrará arañar los 19 votos. Pero si asumen los reemplazos de Hugo Franco -el bonaerense Aníbal «Toti» Leguizamón- y Alicia Lemme -a quien sucedería Ivana Bianchi-, ambos de licencia, los «No alineados» treparán a 20 votos para quedarse con ese sillón.

Si Jorge Sarghini junta el número, será otro fracaso para Díaz Bancalari, que acumula una ristra de tropiezos. El nicoleño ostenta un récord muy poco usual: le ha arrancado al patagónico más ventajas que las que le ofreció como contraprestación. Simpatía mutua o viveza de metalúrgico; no se sabe.

A pesar de eso -hoy ni siquiera controla su bloque donde Barrionuevo, Camaño y Alfredo Atanasof, entre otros, tienen total autonomía-, cada tanto, Bancalari pasa a cobrar por la Casa Rosada. Anteayer se llevó fondos para obras en su municipio, San Nicolás.

El diputado llegó con el intendente local, Marcelo Carginani, un joven que milita en el bancalarismo desde fines de los 80, cuando pintaba en las paredes para la JP.

De su breve estadía en la Casa de Gobierno, donde obtuvo una foto con Kirchner, Julio De Vido y José López, Bancalari se llevó más de 10 millones de pesos en inversiones y obras. ¿Qué recompensó el Presidente con esos aportes para la ciudad costera? Bancalari, se supone, podrá responderlo.

Lo extraño es que, además de cemento, Kirchner ha tenido otros gestos potentes con el bonaerense que escoltó a Chiche Duhalde en la lista del peronismo de Buenos Aires. El más relevante fue, sin duda, sostenerlo contra la pretensión de Felipe Solá de copar la jefatura del PJ bonaerense.

Tantos premios como prestación de fracasos eslabonados -los votos para el Consejo de la Magistratura, por caso, los consiguió Kirchner, no el nicoleño- inducen a Bancalari a pensar que en el futuro recibirá el premio mayor: un lugar en la fórmula por la gobernación en 2007.

¿No fue, acaso, eso lo que Díaz Bancalari pidió a la Casa Rosada, horas después de la elección del 23 de octubre, cuando perdió por escándalo incluso en su distrito? Más preguntas y una brújula para entender el derrotero del andariego «Mono» de San Nicolás.

Dejá tu comentario

Te puede interesar