Gustavo Béliz continuó trabajando con Blumberg hasta la semana pasada con sus petitorios para mejorar la seguridad. «Su desplazamiento para nuestra fundación es un atraso», expresó el padre de Axel en diálogo con este diario ayer y aseguró: «Tuvimos varias reuniones y siempre colaboró con nosotros. Nos reunimos el jueves pasado, por el tema del trabajo en las cárceles y visitamos cárceles del Sur».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
De acuerdo con Blumberg, «Béliz colaboró con el caso de mi hijo, en cosas concretas, como el jury a Sica, siempre colaboró, es un hombre con convicciones claras».
No obstante, el empresario textil opinó que «los incidentes en la Legislatura porteña fueron un hecho muy grave, son cosas que no deberían ocurrir».
• Golpe duro
Fue sin duda el caso Axel Blumberg el primer golpe duro a la cartera que condujo hasta el sábado Gustavo Béliz.
Al joven lo secuestraron el 17 de marzo pasado y, tras 5 días de cautiverio, apareció asesinado en el partido bonaerense de Moreno. Tras dos multitudinarias marchas en las que se reclamó mayor seguridad -una, frente al Congreso, con 200 mil personas, el 1 de abril y otra en Tribunales con 150 mil, al cumplirse un mes del crimen-y entrega de petitorios, su padre, el empresario Juan Carlos Blumberg, encabezó «una cruzada» basada en parte en el esclarecimiento del secuestro y homicidio. Béliz, entre otros funcionarios de una larga lista que incluyó al mismo Néstor Kirchner, siguió con lupa los movimientos y avances de los petitorios del empresario textil Blumberg ofreciéndole ayuda y promesas de eliminar errores básicos en materia de prevención y resolución de casos.
La muerte de Axel llevó a Blumberg a apuntar los dardos contra el fiscal federal en ese momento de la causa, Jorge Sica (a quien le atribuyó haber cometido un error al interceptar a los secuestradores con un tiroteo antes del pago del rescate exigido). A esto se sumaron datos brindados por la SIDE sobre el caso -como las escuchas en las que se involucró al informante de la Policía Federal y aparente reducidor de autos, Jorge Sagorsky-y el logro de la detención de casi una veintena de delincuentes que habrían integrado o se relacionaban con la banda de secuestradores -algunos, rastreados en el interior, caso del cabecilla Martín «el Oso» Peralta, detenido en La Falda, provincia de Córdoba-.
Dejá tu comentario