Evo Morales denunció que el golpe en Bolivia fue motorizado por el interés en el litio

Política

Junto a Alberto Fernández, el exmandatario participó en Buenos Aires del lanzamiento del libro "Evo: Operación Rescate". Allí denunció el papel de EEUU y el Reino Unido en su derrocamiento.

Evo Morales está en la Argentina y este jueves participó, junto al presidente Alberto Fernández, del lanzamiento de "Evo: operación rescate", el libro que cuenta cómo logró huir de Bolivia luego del derrocamiento de su gobierno en 2019. En el evento, el exmandatario denunció que el golpe de Estado en su país fue motivado por la necesidad del "imperialismo" de acceder al litio.

El evento se desarrolló en la Embajada de México en Buenos Aires. Además de Morales y Fernández, también estuvieron la embajadora mexicana en el país, Lilia Rossbach Suárez; el expresidente de Ecuador, Rafael Correa; el exvicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera; el autor del libro, el español Alfredo Serrano Mancilla; el ministro de Defensa, Jorge Taiana; el canciller, Santiago Cafiero, y el premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, entre otros.

Morales pudo abandonar Bolivia el 11 de noviembre de 2019, un día después de dejar el poder forzado por las fuerzas militares y policiales y por la Central Obrera Boliviana luego de que la Organización de Estados Americanos (OEA) hiciera una denuncia falsa sobre un presunto fraude en el resultado de las elecciones de octubre de ese año, en las que el mandatario había obtenido la reelección.

El libro cuenta en clave de thriller político aquel operativo que llevó a Morales primero a México, luego narra su estadía de once meses en la Argentina y finalmente se explaya sobre su vuelta a Bolivia, exactamente un año después de la desesperada huida, tras el triunfo de su delfín Luis Arce en las elecciones presidenciales de octubre de 2020.

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El presidente Fernández, a cargo de cerrar la presentación, dijo que ni él ni el mexicano Andrés López Obrador y demás autoridades que hicieron posible el rescata de Evo fueron quienes salvaron su vida, sino que "fue la voluntad y el cariño del pueblo boliviano quien de verdad lo hizo".

Para entonces, Morales lo había precedido en el uso de la palabra para agradecerle de manera muy emotiva "que me salvaste la vida, hermano Alberto", entre otras manifestaciones que encuadraron en clave política todo aquel proceso, originado según Evo en "el odio al indio".

"Todo nace en el odio al indio -explicó el exmandatario indígena-. Me duele decirlo pero en Bolivia ha aparecido una derecha extrema que ha hecho que vuelva el racismo", y citó declaraciones de enero de 2020 en las que la presidenta de facto, Jeanine Áñez, prometía que iba a evitar "que los salvajes del MAS vuelvan al gobierno".

Evo Morales denunció que el golpe en Bolivia fue motorizado por el interés en el litio

Morales no dudó en afirmar que desde su salida del gobierno y hasta la vuelta al poder del socialismo con el triunfo electoral de Luis Arce "hubo dos golpes de Estado", el segundo de ellos incluso semanas antes de que asumiera el nuevo gobierno, a partir de planes militares apoyados por sectores de poder.

En cuanto al desarrollo de la situación en los dos días que pasaron entre el golpe y su escape, dijo: "para mí la cuestión era patria o muerte", pero recordó que Hugo Chávez le había contado que cuando tuvo un golpe de estado en su contra, Fidel Castro "lo llamó y le recomendó: 'salve la vida, y a partir de ahi podrá salvar todo lo demás'".

El exvicepresidente García Linera, quien también tuvo que escapar de Bolivia junto con Evo, calificó el libro como "fascinante", porque "traza dos ejes claros, uno nacido en la maldad y otro en la bondad: matar a Evo; salvar a Evo".

Detalló entonces que "estos dos ejes tienen nombres que los identifican: Estados Unidos, Perú, Ecuador, Colombia, la OEA" por un lado y "Alberto Fernández, Cristina Kirchner, Andrés López Obrador" por otro.

A su turno, el autor dijo que el libro tiene la intención de analizar una compleja trama geopolítica histórica, pero al mismo tiempo pretende hacer justicia con muchas personas anónimas "que no tienen usuario de Twitter" y sin embargo prestaron amplia colaboración para que el proceso culminara exitosamente.

Citó, por ejemplo, el caso de dos mujeres -que se encontraban presentes- que cuando Morales viajó a quedarse a vivir en la Argentina le cedieron desinteresadamente sus viviendas -una en el barrio de Colegiales y otra en Liniers- mientras ellas debieron ir a quedarse por un tiempo en la casa de familiares.

De acuerdo con su mirada, el golpe en Bolivia "no solo quería matar a Evo, sino al proceso de cambio que llevó adelante su gobierno", y respecto de su participación en el "operativo rescate" -que comenzó cuando García Linera lo llamó para decirle que "las cosas no andaban bien en Bolivia", se presentó como "un telefonista, alguien que se dedicó a poner en comunicación a quienes podían concretar lo que todos queríamos".

En el inicio de la reunión, la anfitriona destacó la larga tradición de su país de darle asilo político a personalidades de todo el mundo en distintas épocas, y citó los casos de José Martí, León Trotski, León Felipe y Fidel Castro. Luego, el presidente Fernández recordó que en esa embajada vivió dos años refugiado el expresidente Héctor J. Cámpora.

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