Estallaron los piqueteros del Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) contra Hebe de Bonafini porque ésta, en un editorial de la revistade Madres de Plaza de Mayo, cuestionólos piquetes, en abierta defensa de Néstor-Kirchner. Aquí, la dura réplica del MTR.
El editorial titulado «Animémonos y vamos» del periódico de la Asociación Madres de Plaza de Mayo (Nº 4, octubre de 2003) firmado por Hebe de Bonafini, comienza definiendo al pueblo boliviano como «mucho más avanzado que el nuestro en cuanto a la lucha armada», aunque «más atrasado porque tiene menos población», para pasar a continuación, y sin mayores explicaciones, a expresar su preocupación por los piqueteros que «siguen estando en las calles (...) sin tener en cuenta que ha llegado un momento diferente».
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Admite que está bien cortar un puente por los compañeros asesinados, «pero sin mezclar el pedido de la comida y del plan Trabajar con el pedido de Justicia», porque para resolver la falta de trabajo y comida lo que deberíamos hacer es limitarnos a llegar a acuerdos con el gobierno para que financie proyectos productivos.
Quizá lo más grave sea que acuse que «se dejó hacer a Menem y a De la Rúa todo lo que quisieran, hasta llegar a este caos espantoso que es el país, y sin embargo se le pide a este presidente, que tiene ciento cincuentadías de gestión y que ha hecho tantascosas, que haga todo», dejando a un lado en su particular balance que la lucha popular contra los gobiernos de Menem, De la Rúa y Duhalde nos ha costado infinidad de represiones, más de tres mil compañeros criminalizados, centenares de heridos y más de cincuenta muertos en movilizaciones. Para ella, los cortes de ruta y las puebladas durante el gobierno de Menem carecen de existencia; el 19 y 20 de diciembre De la Rúa no estaba; el 26 de junio del Puente Pueyrredón, y las movilizaciones del 27 de junio, 3 y 9 de julio no forzaron a Duhalde a adelantar las elecciones, por ejemplo.
Es la contracara de lo que siempre sostuvo. Resulta que ahora no hay que estar en la calle, que hay que alinearse detrás de quien dice ser su hijo: el señor K, del que dice que «no es socialista ni revolucionario, pero creo que está haciendo cosas que no han hecho otros que se dicen revolucionarios».
Estamos exigiendo trabajo y se pone en contra, apoyando al Presidente abiertamente, porque nos ofreció «proyectos», como si Kirchner hubiera inventado los proyectos productivos. Los tenemos desde hace añares, y muchísimos en funcionamiento, porquehemos elegido el camino de generar nosotros mismos lo que el Estado nos arrebata. Duda Hebe de la validez de nuestras reivindicaciones, pero no duda de la sinceridad del gerente-sirviente de turno del imperialismo.
•Juzgamiento
Las Madres siempre nos enorgullecen. Hebe no lo hace desde hace rato. Dice que no nos juzga, después de juzgarnos. Hace el panegírico de compañeros a los que respetamos mucho, con quienes muchas veces hemos luchado a la par y seguramente lo seguiremos haciendo, pero que consideran la política mala palabra, justo lo contrario de aquello por lo que dieron la vida nuestros 30.000 compañeros muertos en combate y desaparecidos por la dictadura, que deberían ser sus únicos hijos.
No dice una palabra de la represión sufrida por los compañeros de La Plata, ni los de Rosario, ni de la de los subtes, pero critica la medida de fuerza que hicimos contra esa concesionaria que se enriquece cada día a costa de la salud de sus trabajadores. Para ella esto no es más represión, porque la ejerce su hijo putativo.
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