El relevo de Gustavo Béliz del Ministerio de Justicia y Seguridad provocó distintas reacciones en el ámbito político ya que, mientras la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, expresó su conformidad con la decisión adoptada, el líder del partido Recrear, Ricardo López Murphy, advirtió sobre una «debilidad institucional». Bonafini -impugnadora permanente del ex ministro-señaló que « fuimos las primeras en advertirle al Presidente sobre su nombramiento».
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«Béliz era un hombre del menemismo y cuando manifestó que quería hablar conmigo me negué porque dije que tenía olor a Menem», declaró Bonafini a la agencia oficial «Télam», y agregó: « Vamos a ver cómo son los que vienen».
Por su parte, López Murphy advirtió que «en el país hay una debilidad institucional que desvirtúa la tarea legislativa», al tiempo que aseveró que « un gobierno no puede negarse a cumplir la obligación de asegurar la integridad, la libre circulación y los derechos de sus ciudadanos, y tampoco puede descalificar permanentemente a la Policía».
Para López Murphy se trata de «una fragilidad institucional general, principalmente en el tema de la violencia callejera, que ha vuelto disfuncional la expresión legislativa», y dio como ejemplo « la interrupción de las sesiones legislativas en la Ciudad de Buenos Aires mediante amenazas, patotas y vandalismo».
Por su parte, el diputado demócrata progresista Alberto Natale sostuvo que «hace 90 días, impelido por el asesinato de Axel y las multitudinarias movilizaciones del ingeniero Blumberg, el Presidente y su ministro Béliz anunciaban con bombos y platillos que elaborarían un importante plan de prevención del delito». « Hoy, después de haber echado a su ministro y sin haber concretado ningún plan, el doctor Néstor Kirchner ha demostrado su incapacidad en la materia», remató.
El diputado socialista Héctor Polino sostuvo que «los desplazamientos de Béliz y Norberto Quantín ponen fin a una etapa de gestión en materia de seguridad, pero no resuelven por sí solos el problema de fondo de la violencia en la Argentina que sigue abierto y es tan preocupante como antes de los dos relevos».
• Continuidad
« Porque la violencia comienza con la injusta distribución del ingreso y los altísimos índices de desocupación. Como consecuencia, continúa luego con acciones desbordadas como las acontecidas en la Legislatura porteña que merecen el rechazo general y la aplicación de la ley», acotó.
A su vez, el senador radical independiente Rodolfo Terragno indicó que los cambios en el gabinete «no significan nada» y aseguró que « no habrá cambios de políticas sino, al contrario, continuidad». « Esto es como el ejército de la ópera 'Aída': salen por la derecha, entran por la izquierda, pero son siempre los mismos. Béliz fue ninistro del Interior de Menem; Iribarne fue viceministro del Interior de Menem. Es el pasado que vuelve», sostuvo.
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