23 de marzo 2006 - 00:00

Bonafini ocupa la plaza que Kirchner ya entregó

Luego de desactivar el acto frente a la Casa Rosada, el gobierno deberá contentarse con la vigilia que comandará Hebe de Bonafini y la presencia, quizá, de una columna oficialista en la marcha de repudio al golpe de 1976 convocada por los organismos de derechos humanos.

Como informó ayer este diario, Néstor Kirchner ordenó suspender -así lo transmitió Oscar Parrilli- la concentración que habían programado para el viernes a las 14.

Oficialmente, el argumento fue no «dividir» la plaza ya que, de antemano, estaba convocada la marcha del Congreso a Plaza de Mayo.

Bonafini
relató ayer que le transmitieron esa decisión, pero no le explicaron las razones de esa determinación. «Anoche me llamaron de la Casa Rosada y me dijeron que no se hacía el acto, pero no me dieron los motivos», señaló la titular de Madres de Plaza de Mayo. La otra movilización, la histórica, es promovida por el espacio Memoria, Verdad y Justicia, que integra a la mayoría de los organismos de DD.HH., menos Madres de Plaza de Mayo, de Bonafini, que desde hace tiempo organiza actividades en solitario.

En esta ocasión, a 30 años del golpe, la división volverá a registrarse. A Kirchner le habían prometido montar un escenario donde aparecerían, juntos, los principales referentes de la lucha por la memoria: desde Estela de Carlotto hasta Nora Cortiñas.

Pero Bonafini, según se lamentaban ayer, advirtió que no estaba dispuesta a compartir la foto con dirigentes con los que mantiene añejas disputas. Era un mensaje dirigido a Cortiñas, quien días atrás la acusó de recibir «grandes sumas» de dinero del Estado.

• Análisis

Ese reproche completó el rosario de fundamentos para que Kirchner mande a desmontar el festival que en el gobierno proyectaban como una segunda vuelta de aquel 25 de mayo en que Charly García cantó su versión del Himno, luego de un show de Silvio Rodríguez. No pudo ser. Ahora, el ultrakirchnerismo sólo tendrá unas horas de control de la plaza: la noche del jueves, con León Gieco sobre el escenario, y un discurso de Hebe de Bonafini pasada la medianoche a la hora en que, 30 años atrás, estalló el golpe.

Al mediodía, en tanto, la Coordinadora Juvenil por la Memoria -también con simpatías kirchneristas- realizará un acto frente a la ESMA, donde proyectarán la película «Trelew» -especialmente actual tras los casos de espionaje de la Armada-, y un show musical.

Anoche, a su vez, seguía sometido a análisis y en espera de una resolución de la Casa Rosada el desempeño de los grupos kirchneristas la tarde del 24. Esa tarde, tal como se informó, habrá una larga caminata desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo.

Ayer, un sector de piqueteros ultraoficialistas, «sponsoreados» por
Jorge Ceballos -caudillo del Movimiento Barrios de Pie y funcionario de Desarrollo Social-, convocaba a concentrarse en el obelisco para sumarse a la marcha grande de los organismos de DD.HH que, especula, reuniría a 100.000 personas.

La intención, según dirigentes de ese espacio, era marchar bajo la bandera «Con Kirchner: Memoria, Verdad y Justicia», un mensaje claramente pro gobierno que, se advertía, podría generar reacciones adversas en el resto de las agrupaciones que se movilizarán.

Esa columna será integrada por Barrios de Pie, Venceremos, agrupación Martín Fierro, Patria Libre y el Frente Barrial 19 de Diciembre. Por su lado, el Frente Transversal de
Edgardo Depetri y Octubres de Gastón Harispe, marcharán bajo el paraguas de la CTA de Víctor De Gennaro.

Concurrirán, a su vez, el PRD de Miguel Bonasso -de cercanía con el gobierno- y el Encuentro por la Democracia y la Equidad del intendente de Morón, Martín Sabbatella. En cambio,
los intendentes del PJ desistieron de movilizar a pesar de que el lunes en el consejo del PJ bonaerense adhirió a la marcha.

Pero al margen de las presencias, acotadas, de los grupos kirchneristas, quedarán minimizados frente a la convocatoria de los organismos de DD.HH. Traducción: la plaza no será kirchnerista como le habían prometido al Presidente.

El temor a choques empujó a algunos grupos piqueteros directamente a no concurrir el viernes y concentrarse en la actividad de la noche de hoy -la vigilia convocada por Madres- para evitar fricciones con otros movimientos de marcada oposición al gobierno.

Es el caso del Movimiento Evita, que gerencia
Emilio Pérsico y que, hasta anoche, tenía decidido enfocarse en otras actividades, pero no concurrir a la plaza.

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