4 de noviembre 2005 - 00:00

Bush reserva agenda más seria para cita con Lula

George W.Bush saluda ala prensaantes de subiranoche alhelicópteroque lo llevó alcentro de Mardel Platadesde elaeropuerto.Su presenciaanima lacumbre nosólo por lagravitación desu país sinopor lasmanifestacionesen contraque despertóen sectoresde la izquierdacriolla.
George W. Bush saluda a la prensa antes de subir anoche al helicóptero que lo llevó al centro de Mar del Plata desde el aeropuerto. Su presencia anima la cumbre no sólo por la gravitación de su país sino por las manifestaciones en contra que despertó en sectores de la izquierda criolla.
Mar del Plata (enviado especial) - Es obvio opinar que la presencia de George W. Bush en la IV Cumbre de las Américas es un hecho divisorio de aguas para el gobierno de Néstor Kirchner. Sin embargo, el viaje del norteamericano a Mar del Plata no es la escala más importante de esta recorrida por América del Sur para la Casa Blanca. Las mayores expectativas están puestas en la cumbre bilateral que mañana por la tarde mantendrá Bush con Luiz Inácio Lula da Silva en Brasilia.

En esta reunión, Estados Unidos planteará sus mayores preocupaciones continentales y le pedirá al brasileño que continúe desempeñando su rol de líder regional en los tres temas que más preocupan al visitante norteamericano en esta parte del mundo: la situación de Bolivia, la contención de Hugo Chávez y el seguimiento del proceso de normalización en Haití.

Para estos tres temas, Bush tiene como principal aliado a Lula da Silva y no al resto de los presidentes sudamericanos, incluyendo a Néstor Kirchner y al chileno Ricardo Lagos, probablemente con el que mejor relación personal tiene.

Sobre las cuestiones por discutir con Lula, el punto principal es la conversación que quiere sostener sobre el futuro electoral en Bolivia y los temores de una victoria del líder cocalero Evo Morales.

Según pudo conocerse, el brasileño se comprometerá a mantener informado a los Estados Unidos en este proceso y, en el caso de victoria de Morales, acercarse personalmente para que se vuelque más a su costado y se aleje de Chávez, quien -según denuncias- fomenta política y económicamente la candidatura del boliviano.

Bush
se comprometerá, vía Lula, a financiar varias obras de infraestructura en el Altiplano, incluyendo rutas, vías navegables y el «anillo energético» para proveer de gas a la región.

Lula garantizará también el seguimiento de las elecciones, que se realizarían el 18 de diciembre.

En el tema Bolivia, probablemente la responsabilidad se comparta con
Néstor Kirchner, ya que será uno de los capítulos de la reunión de hoy entre el argentino y Bush.

• Contención

Sobre la situación del Chávez, Lula dirá que el venezolano, más allá de sus protestas habituales, está contenido y que continuará presionando por una mejora en la calidad democrática de ese país caribeño. Obviamente es la cuestión que más separa a Bush y a Lula, ya que el norunosteamericano le reclama más intervención y menos apoyo hacia el venezolano. Lo que se verá en el futuro, probablemente en un mes, cuando se concrete la cumbre de presidentes del Mercosur en Montevideo, es un nuevo encuentro entre Lula y Chávez, en el que se le transmitirán al venezolano los reclamos de Estados Unidos.

Finalmente, la situación de Haití será el tercer capítulo sobre el que conversarán
Bush y el presidente de Brasil. Este país asumió al liderazgo continental en el proceso de normalización democrática haitiano, hecho que se refleja en los más de 10.000 efectivos militares desplegados en ese país caribeño. Estados Unidos no quiso imponer una presencia propia en la isla, con lo cual le reclamó a Lula esa responsabilidad, la que el jefe de Estado sudamericano aceptó en su momento.

• Cambio

En una primera instancia, también la Argentina se había comprometido y constituyó el segundo contingente de efectivos presentes en Haití.

Sin embargo, desde hace dos meses, la situación cambió y ese puesto es ocupado ahora por Chile, otro de los países veedores del proceso de democratización en ese estado. Lo que le reclamará Lula a Bush es que se haga efectivo el envío de u$s 1.000 millones que en su momento prometieron los países del G-7 (especialmente, Estados Unidos y Francia) y que se consideran necesarios para normalizar la situación institucional haitiana. Es probable que el norteamericano acceda al pedido.

Sobre los reclamos internos brasileños a Bush, como este país no tiene problemas con el FMI, los requerimientos pasarían por otro lado. Es posible que Lula le pida nuevamente al jefe de Estado de EE.UU. la posibilidad de acceder en el mediano plazo a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas junto con la India y Alemania, en una eventual reforma del organismo. Se sabe que Bush no tendría problemas en acceder al pedido de
Lula da Silva, incluso considera personalmente que ése es el rol que Brasil tiene en la región. Sin embargo, en el Departamento de Estado norteamericano se sabe que esta posibilidad es rechazada por el resto de los países latinoamericanos, especialmente la Argentina, México y Chile.

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