Bush reserva agenda más seria para cita con Lula
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George W.
Bush saluda a
la prensa
antes de subir
anoche al
helicóptero
que lo llevó al
centro de Mar
del Plata
desde el
aeropuerto.
Su presencia
anima la
cumbre no
sólo por la
gravitación de
su país sino
por las
manifestaciones
en contra
que despertó
en sectores
de la izquierda
criolla.
Bush se comprometerá, vía Lula, a financiar varias obras de infraestructura en el Altiplano, incluyendo rutas, vías navegables y el «anillo energético» para proveer de gas a la región.
En el tema Bolivia, probablemente la responsabilidad se comparta con Néstor Kirchner, ya que será uno de los capítulos de la reunión de hoy entre el argentino y Bush.
• Contención
Sobre la situación del Chávez, Lula dirá que el venezolano, más allá de sus protestas habituales, está contenido y que continuará presionando por una mejora en la calidad democrática de ese país caribeño. Obviamente es la cuestión que más separa a Bush y a Lula, ya que el norunosteamericano le reclama más intervención y menos apoyo hacia el venezolano. Lo que se verá en el futuro, probablemente en un mes, cuando se concrete la cumbre de presidentes del Mercosur en Montevideo, es un nuevo encuentro entre Lula y Chávez, en el que se le transmitirán al venezolano los reclamos de Estados Unidos.
Finalmente, la situación de Haití será el tercer capítulo sobre el que conversarán Bush y el presidente de Brasil. Este país asumió al liderazgo continental en el proceso de normalización democrática haitiano, hecho que se refleja en los más de 10.000 efectivos militares desplegados en ese país caribeño. Estados Unidos no quiso imponer una presencia propia en la isla, con lo cual le reclamó a Lula esa responsabilidad, la que el jefe de Estado sudamericano aceptó en su momento.
• Cambio
En una primera instancia, también la Argentina se había comprometido y constituyó el segundo contingente de efectivos presentes en Haití.
Sin embargo, desde hace dos meses, la situación cambió y ese puesto es ocupado ahora por Chile, otro de los países veedores del proceso de democratización en ese estado. Lo que le reclamará Lula a Bush es que se haga efectivo el envío de u$s 1.000 millones que en su momento prometieron los países del G-7 (especialmente, Estados Unidos y Francia) y que se consideran necesarios para normalizar la situación institucional haitiana. Es probable que el norteamericano acceda al pedido.
Sobre los reclamos internos brasileños a Bush, como este país no tiene problemas con el FMI, los requerimientos pasarían por otro lado. Es posible que Lula le pida nuevamente al jefe de Estado de EE.UU. la posibilidad de acceder en el mediano plazo a un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas junto con la India y Alemania, en una eventual reforma del organismo. Se sabe que Bush no tendría problemas en acceder al pedido de Lula da Silva, incluso considera personalmente que ése es el rol que Brasil tiene en la región. Sin embargo, en el Departamento de Estado norteamericano se sabe que esta posibilidad es rechazada por el resto de los países latinoamericanos, especialmente la Argentina, México y Chile.




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