El director de la Federación Agraria de Entre Ríos Alfredo De Angeli fue agredido mientras que el titular de esa entidad a nivel nacional, Eduardo Buzzi, denunció amenazas, y ambos dirigentes apuntaron a sectores ligados al kirchnerismo por los ataques.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Buzzi y De Angeli denunciaron haber recibido "mensajes mafiosos" en distintos hechos de violencia que enrarecieron aún más la ya de por sí tirante relación entre el Gobierno y el campo.
El hecho que más preocupó a la dirigencia rural fue el sufrido por Buzzi, quien denunció que fue víctima de un "mensaje mafioso" luego de que en la madrugada violentaran su domicilio en el pueblo de J.B. Molina y dejaron un cartel intimidante.
"Buzzi callate", decía un pequeño cartel que sujetos no identificados dejaron en el domicilio del titular de la FAA, tras destruir la puerta de su casa, ingresar, revolver todas sus pertenencias y robar sólo algunos objetos.
"Es muy preocupante. En J.B. Molina viven mil quinientas personas, en alrededor de 400 casas. Nunca ha pasado una cosa de esta gravedad. Quienes entraron lo hicieron sabiendo que a esa hora yo estaba en Rosario", indicó el dirigente.
Buzzi se mostró alarmado porque, según sostuvo, "sin dudas es un acto tendiente a amedrentar nuevamente" y aclaró: "No puedo decir que fueron sectores determinados del kirchnerismo, pero que me digan ellos (por el Gobierno) qué pasó".
Así, el titular de la FAA dejó entrever sus sospechas sobre una posible relación entre la intimidación que sufrió y organizaciones sociales que apoyan el Gobierno en el conflicto que este protagoniza con el agro.
El ruralista dijo que pensar en que el fin central del accionar haya sido el robo está "descartado" y agregó que "no se trata de un caso más de inseguridad, porque el mensaje `callate` remite a épocas oscuras del país".
Por otra parte, De Angeli fue agredido durante un escrache concretado frente a un hotel de la ciudad bonaerense de Azul, donde se encontraba para participar de un Foro de la Carne.
El dirigente denunció que recibió al menos dos trompadas y fue visiblemente atacado a huevazos, e inmediatamente vinculó al Gobierno de Cristina Kirchner con esas agresiones y con la intimidación a Buzzi, en Santa Fe.
"El Gobierno debe parar con estas patoteadas", dijo el entrerriano tras se atacado por trabajadores nucleados en La Federación Gremial del Personal de la Industria de la Carne.
Pero minutos después, la Federación salió a negar que trabajadores del sector hayan golpeado al dirigente, aunque confirmó que arrojaron huevos, por entender que éste "los provocó".
La federación que lidera José Fantini argumentó que los trabajadores respondieron con huevos producto de "la provocación de la que son víctimas cuando llevan a un falso dirigente a hablar en representación de ellos con el sólo objetivo de aparecer en los medios de comunicación y hacer campaña política".
"Los empresarios del campo sólo buscan victimizarse porque están en plena campaña. Si los trabajadores de la carne repudiaron a la Mesa de Enlace es porque se los está provocando, y la bronca es legítima", dijo Fantini.
Y en esa línea agregó que "los trabajadores no son representados por los patrones de campo y ellos se adjudican dicha representación con fines únicamente políticos y nos utilizan. Entonces los trabajadores se manifiestan mostrando su rechazo".
Los ministros del Interior, Florencio Randazzo, y de Agricultura, Julián Domínguez, se solidarizaron con los dirigentes.
Randazzo puso a disposición de la Justicia santafesina a investigadores de la Policía Federal para que investiguen qué pasó en el domicilio de Buzzi.
Dejá tu comentario