Un duro impacto le costó al núcleo de figuras que reivindica la lucha contra la subversión la renuncia de Karina Mugica. Se conoció ayer la deserción de esta joven que aparecía cercana a ex militares o a personalidades reconocidas que plantean una memoria más justa para los crueles episodios de la década del 70. Su salida no es producto de una interna, sino -en apariencia-de una cámara oculta que le realizaron en estos tiempos de pesquisas, investigaciones u otras actividades que parecen periodísticas (algo así como el affaire del diputado Juan José Alvarez y su anterior pertenencia a la SIDE). Parece que esta dama, a quien se le atribuía haber tenido en el pasado un romance-con el detenido marino Alfredo Astiz, la sorprendieron en un local nocturno y con diálogos no precisamente vinculados a la defensa que en público ejercía sobre la inapropiada acción del gobierno con los militares. Al trascender esa situación de inconducta, la joven presentó su renuncia o se apartó de estas organizaciones, como la que preparaba un importante acto para el próximo 5 de octubre, en la Plaza San Martín, por el aniversario de un atentado de Montoneros contra un regimiento en Formosa, en la que murieron guerrilleros y miembros de las Fuerzas Armadas. La difusión del caso de la señorita Mugica, segura y oportunamente, puede desnaturalizar su realización.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario