20 de septiembre 2001 - 00:00

Carrió X 2

La diputada Elisa Carrió sorprendió ayer, una vez más, cuando le endilgó a Domingo Cavallo cualquier cosa que a ella le pudiera suceder. Casi lo convirtió en su único enemigo. Poco entendible la actitud, a menos que se confirme en las próximas horas la información oficial de que los datos sobre una cuenta bancaria en el exterior del ministro han sido falsificados. Como se sabe, fue Carrió quien hizo esta denuncia y la jueza Servini de Cubría, previsora como pocas mujeres, ya le anticipó esa información que para la legisladora -más allá de las amenazas que dice recibir, especialmente de Cavallo-constituye un penoso error, una afrenta para su proclamada infalibilidad ante las cámaras de TV.

Lugar: casa de Mariano Grondona, en Barrio Parque. Día: 28 de agosto. Duración del encuentro: desde las 19.50 hasta las 22.40, con una cena incluida. Participantes: dueño de casa, Eduardo Escasany y Elisa Carrió. Como es de imaginar, riguroso secreto: 1) al mediador no le gusta ese oficio aunque sirva para esclarecer relaciones humanas; 2) a la combativa «Lilita» tampoco le interesa la difusión de la entrevista luego del alud de barbaridades que lanzó contra el banquero (se podría sospechar que esos embates en rigor buscaban una negociación), sobre todo en su inmaculada grey que ya había crucificado a Escasany; 3) al titular del Banco Galicia, por su parte, le debe molestar que trasciendan datos de la reunión, especialmente frente a otros banqueros. Todo sea por la hora clave.

Dejá tu comentario

Te puede interesar