El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Te envío esta carta para solicitarte que reflexiones sobre la responsabilidad que tenemos los dirigentes con mayor credibilidad pública y posibilidades electorales de que la voluntad popular no quede al arbitrio de los privilegios de quienes no quieren renunciar a sus bancas y condicionar así a cualquier futuro gobierno.
"La sociedad reclama que nos vayamos todos y los privilegios de ciento cincuenta personas no pueden estar por encima de esa voluntad popular.
"Si bien concuerdo en que ello debe tener un carril claramente institucional, no es menos cierto que en momentos históricos como el presente, donde la fuerza moral de un país clama por un recambio institucional completo, nosotros no debemos aceptar participar de un proceso condicionado que va a terminar cuestionando nuestra propia eventual legitimidad si somos gobernantes.
"Si, por el contrario, los principales candidatos no prestamos nuestro consentimiento a tal condicionamiento espurio y expresamos la necesidad de nuevas reglas condicionando nuestra participación, como no hay elección sin candidatos respaldados por la sociedad, son las reglas de la sociedad las que se van a imponer finalmente.
"Es preciso que cambie la Argentina y que se pueda construir una nueva República. En ese marco, quien resulte Presidente es una cuestión menor.
"Por ello, sujetar nuestra participación a la renovación total de los mandatos es la vía para impedir que el viejo régimen condicione a la nueva República.
"No se trata de temor a las urnas, se trata de coraje para imponer las nuevas reglas.
Dejá tu comentario