10 de noviembre 2005 - 00:00

Caso AMIA: identificaron al terrorista suicida

El gobierno volvió instalar la confusión en las investigaciones del atentado a la AMIA. Una fiscalía dio por identificado al terrorista suicida que perpetró el ataque con un coche bomba y el Presidente adelantó esa información a visitantes del Congreso Judío Mundial. Sin embargo, ya en enero de 2003 se sabía sobre su participación. Se trata de Ibrahim Hussein Berro, una pista que fue aportada por la SIDE y sobre la cual trabajó el ex juez Juan José Galeano, destituido y acusado de encubrimiento.

En la foto, Ibrahim Hussein Berro (o Bru), identificado ahora como el presunto suicida que manejó la Trafic que voló la AMIA.
En la foto, Ibrahim Hussein Berro (o Bru), identificado ahora como el presunto suicida que manejó la Trafic que voló la AMIA.
En enero de 2003, Miguel Angel Toma le entregó a Eduardo Duhalde, entonces presidente, un informe de la SIDE sobre la investigación del atentado a la AMIA. En ese trabajo de mil páginas con 16 anexos y el rótulo de «secreto», se identificaba al terrorista suicida que estrelló el coche bomba contra la sede judía y mató a 85 personas. Era el libanés Ibrahim Hussein Berro (o Bru).

Ayer, el fiscal Alberto Nisman divulgó el mismo nombre en una conferencia de prensa convocada para anunciar otra vez que estaba identificado el terrorista suicida de la AMIA. El fiscal repitió las conclusiones de la SIDE: Hussein Berro era un activo militante de la organización extremista islámica Hizbollah, que ingresó al país cuando tenía 21 años por la Triple Frontera, días antes del 18 de julio de 1994.

Nisman
dijo que fue identificado a partir de testimonios de dos hermanos que vivían en la ciudad estadounidense de Detroit. Y mostró dos fotos del suicida, supuestamente, aportadas por su hermano.

El curioso anuncio se hizo en momentos en que se encuentra en la Argentina el delegado del Comité Judío Americano, David Harris, a quien por la mañana Néstor Kirchner le había adelantado « importantes anuncios» sobre la investigación del atentado.

Nadie le anticipó a Harris que la novedad que por la tarde haría el fiscal Nisman, Israel la conocía desde hace dos años. Es la segunda vez que el gobierno realiza una jugada de este tipo con un caso tan grave como la AMIA.

Precisamente, en noviembre de 2003, el juez Juan José Galeano (acusado de encubrimiento) le pidió a Israel que confirmara oficialmente si los datos de Hussein Berro coincidían con los aportados por la SIDE. Allí se estableció que la información filiatoria del supuesto terrorista y su domicilio en el barrio Al-Ouzal en el Líbano eran correctos. Incluso se confirmó que se construyó una plaza en nombre y honor de Hussein Berro en el sur del Líbano y que sus otros ocho hermanos, también miembros de los grupos terroristas que responden al partido libanés pro iraní Hizbollah se habían inmolado en ese tipo de ataques.

• Financiación

La información de la SIDE, confirmada por el Mossad, la CIA y el FBI, sostiene que el supuesto terrorista suicida ingresó ilegalmente a la Argentina y fue trasladado a la mezquita de Cañuelas que -se asegura era financiada por el embajador iraní Hadi Soleimanpur, acusado de dar apoyo logístico al ataque terrorista, motivo por el que fue detenido y luego liberado en Londres.

El equipo del fiscal
Nisman llegó a esa conclusión después de verificar una causa integrada por 525 cuerpos, 1.648 carpetas de pinchaduras telefónicas y 160 cajas con documentación. Además, de la desclasificación de 1.700 carpetas de la SIDE.

En el informe de la SIDE de 2003, también se nombró al colombiano El Reda como jefe del grupo operacional que le dio la Trafic armada con la bomba al libanés
Ibrahim Hussein Berro.

La conexión con El Reda viene porque su esposa
Silvina Sain era secretaria del agregado cultural de Irán, Moshe Rabbani, el principal sospechoso de haber hecho inteligencia sobre la AMIA.

«El gran mérito del fiscal Nisman fue convertir un indicio en una prueba judicial», dijo ayer a este diario Jorge Kirszenbaum. De este modo, el titular de la DAIA confirmaba que la información que Nisman arrojaba como noticia se conocía desde hacía dos años e incluso existen exhortos de Galeano pidiendo la extradición de Hussein Berro. Es decir, la pista de Nisman la inició Galeano cuando se encontraba a cargo de la causa AMIA.

En abril pasado, un agente de la SIDE y funcionarios del FBI fotografiaron a uno de los hermanos
Berro en Detroit y luego pudieron entrevistar a ambos. Nisman detalló ayer que:

• Se investigan tres números de teléfono que en 1994 usaban en el Líbano tanto el suicida como otros dos de sus hermanos, también inmolados en otros ataques de Hizbollah en esa región.

• Los números fueron aportados por los hermanos radicados en Estados Unidos,
Hassan y Abbas Berro, y son actualmente sometidos a cruzamientos con bases de datos que datan de 1991, aportadas por todas las empresas de telefonía argentinas, en un rastreo de llamados a Buenos Aires.

• También se refirió al grupo operativo que ideó el ataque terrorista, cuya cabeza más visible hasta el momento sería
Ahmed Saas, quien habría acompañado a Berro desde la Triple Frontera hasta Buenos Aires.

• Los hermanos,
Hassan y Abbas Berro, entregaron además dos fotos de Ibrahim, una de las cuales fue reconocida -aunque con dudas- por una testigo argentina, Nicolasa Romero, una enfermera que siempre aseguró haber visto la cara del conductor de la Trafic ese 18 de julio.

• Además se encargó una pericia a la Policía Federal, que arrojó un «llamativo
grado de similitud y totales coincidencias» entre el identikit confeccionado en 1994 por Romero y las fotos aportadas por los hermanos.

• En uno de los retratos,
Berro tenía 16 años y otro fue tomado a los 20, ya con bigotes y más gordo, un año antes de inmolarse. La fiscal de la Unidad Contraterrorismo de Michigan, Bárbara McQuade, comenzó también los trámites para obtener muestras que permitan realizar un estudio de ADN comparativo, a pedido de sus pares argentinos. Para ello se cuenta con partes del interior de la camioneta que aún se conservan, como el freno y pedazos de alfombra, y restos humanos sin identificar, guardados en una bolsa en la morgue judicial y que pertenecerían a cuatro personas distintas.

• Consideraron como un indicio probatorio que al funeral sin cadáver de
Hussein Berro asistieron altos funcionarios de Hizbollah y su secretario general, Hassan Nasrallah.

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