Cerrarán cuentas bancarias de los sospechosos de terrorismo
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Nueve cuentas
Asimismo, el FBI pidió a todas las instituciones financieras norteamericanas que cooperen en el rastreo del dinero que se utilizó para financiar el ataque. Uno de los principales bancos que operan en Florida, Bank of America, anunció que está colaborando en ese sentido con el FBI, siendo que, según se estima, por lo menos 15 de los 19 secuestradores suicidas vivieron en el sur de la Florida y aparentemente llevaron una vida mundana, visitando bibliotecas, asistiendo a gimnasios para entrenarse en defensa personal, y concurriendo a bares.
Expertos en lavado de dinero indicaron que, según las pocas descripciones que se conocen acerca de los supuestos terroristas, éstos acostumbraban a pagar sus cuentas con billetes de 50 y 100 dólares, denominaciones que generalmente no se dispensan en los cajeros automáticos.
Por eso, algunas fuentes creen que la operación terrorista fue financiada con dinero en efectivo introducido a los Estados Unidos a través de sus aduanas.
Por su parte, el canciller británico Gordon Brown anunció el inicio de una campaña de medidas concretas para estrangular financieramente a los grupos terroristas, congelando sus cuentas bancarias y poniendo más obstáculos para el lavado de dinero.
Bajo la presión del gobierno de Tony Blair, el banco Barclays aceptó congelar una cuenta cuyo titular es un presunto cómplice de Bin Laden. Además, el gobierno británico hizo circular entre las entidades financieras listas de sospechosos de estar involucrados en los atentados y pidió que les den la mayor difusión posible, a fin de seguir la pista del dinero usado por los terroristas.
Brown dijo que Londres va a encabezar «un esfuerzo internacional sin precedentes para congelar los fondos de los grupos que se dedican al terror». Una de las medidas propuestas por el Reino Unido consiste en otorgar mayores poderes a la policía para intervenir y seguir la pista a cuentas bancarias sospechosas.
Por otra parte, las autoridades suizas bloquearon una cuenta bancaria a raíz de la investigación abierta tras los atentados del martes 11, según anunció ayer el portavoz de la Fiscalía suiza, HansJürg-Mark Wiedmer, quien se negó a dar más precisiones. Esta investigación no permitió, sin embargo, demostrar hasta ahora la presencia de fondos procedentes de las organizaciones terroristas relacionadas con Bin Laden, según declaró el ministro suizo de Finanzas, Kaspar Villiger.
En tanto, en Amsterdam, el banco de inversión más grande de Holanda, el ABN AMRO, informó que no tiene intenciones de romper su relación con la familia saudita de Bin Laden.
ABN AMRO tiene 40% del Saudi Hollandi, uno de los bancos del grupo Bin Laden, que también incluye empresas de construcción, energía y telecomunicaciones, y del que la familia es dueña. El grupo asegura que dejó de tener contacto con Osama en 1994.
«El hecho de que la familia ha roto sus lazos con Osama está absolutamente verificado por lo que sabemos. Por eso, no vemos ninguna razón para reevaluar nuestra relación con el grupo Bin Laden», dijo el portavoz de ABN AMRO, Jochem van de Laarschot.
Osama bin Laden heredó hasta 300 millones de dólares de su familia a comienzos de los '90 y mucho de esto fue invertido en los mercados y en una red de cuentas bancarias en todo el mundo. En tanto, el banco Saudi Holland fue fundado en 1926 como Netherlands Trading Society, y ahora es una empresa de accionariado conjunto.
En orden al mismo objetivo de descubrir las formas de financiamiento de los grupos terroristas, la Securities and Exchange Commission (SEC) pidió a Goldman Sachs y a Lehman Brothers datos sobre las contrataciones de sus títulos y de los de las aseguradoras y compañías aéreas efectuadas en los días anteriores a los ataques de la semana última.
Según ciertas fuentes, los investigadores tendrían motivos para sospechar de que hay algo oscuro en lo ocurrido en las sesiones previas al atentado. En particular, los títulos de United Airlines y de American Airlines habrían sido objeto de operaciones de «short sale» (ventas cortas) antes del martes 11.
Por este mecanismo,un inversor vende un título a un cierto precio contando con volver a comprarlo luego a un precio inferior y quedarse con la diferencia.



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