"Funcionario: No se equivoque. Chiche no tiene solamente un marido. Tiene un conductor, que es Duhalde. Periodista: Pero él dice que ella está pensando si candidatearse o no en la provincia. F.: Nunca crea eso. Chiche hace lo que le dice 'Negro'. Es él el jefe de ella y más, es el jefe de la familia. P.: ¿Entonces ella será la candidata a vicegobernadora?
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P.: Pero dicen que ella está enojada con Solá. F.: Es cierto. El dijo que no había mujeres que se le resistieran. Y fue una boludez más de las que suele decir. P.: ¿Entonces Chiche acompañará a Felipe? F.:Yo no dije eso. Ella será candidata a vice-gobernadora. Se verá si él sigue la campaña hasta el final. Por ahora sabemos esto y nada más."
El diálogo que antecede fue el que mantuvieron ayer por la mañana un cronista de este diario y el funcionario del gobierno nacional que acaso más conoce a los Duhalde. De esa conversación se derivaron dos noticias. La primera: Hilda González de Duhalde regresará de sus vacaciones en Brasil y anunciará su disposición a ser candidata a vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires en la fórmula que pretende encabezar Felipe Solá. Que lo de Solá es hasta ahora una pretensión es el otro dato que aportó el funcionario. Hay que recordar que Chiche dijo hace apenas un mes que «yo no me siento para ser dos; yo, si soy, soy uno».
La decisión de los Duhalde es clarísima. Jugarán todo su peso en la provincia, donde piensan replegarse para el caso de que su candidato Néstor Kirchner no progrese en la campaña nacional. Por eso el apellido presidencial figurará en las boletas provinciales y no en las del candidato a presidente que apaña el gobierno nacional. El Presidente y su esposa decidieron sustraerse a cualquier compromiso concreto con Kirchner, algo en lo que Solá se mostró más generoso: el martes próximo se exhibirá con el gobernador de Santa Cruz en el lanzamiento conjunto que harán en el miniestadio de Lanús (sede controvertida en términos de imagen, sobre todo para dos libertarios como Kirchner y Solá: allí se decidió el viernes pasado prohibir las internas en el PJ nacional y declarar la abstención del peronismo). Kirchner pidió anoche a sus comandantes de campaña, en Olivos, que por lo menos asista Chiche a ese lanzamiento en el que ella estaría comprometida a nivel provincial.
Las incógnitas se van despejando paulatinamente aunque no de manera total. Ahora en el PJ de Buenos Aires se teme que haya una impugnación a la convocatoria a internas obligatorias para todos los partidos el 30 de marzo. Esa convocatoria fue la señal más clara de que el duhaldismo seguirá prestando a Kirchner un apoyo condicional. Es decir, los candidatos del oficialismo pretenden quedarse con las candidaturas antes de que se resuelva la guerra nacional, que eventualmente podría ganar Carlos Menem. Algo de eso se manifestó ayer en la decisión de José Manuel de la Sota, quien convocó en Córdoba a elecciones internas el 6 de abril para discutir la candidatura a gobernador y vice del PJ en el distrito. La decisión de Duhalde de enviar a su esposa a competir como segunda de Solá, por ahora, está en la misma línea: replegarse en el territorio básico para enfrentar un escenario electoral adverso.
El gobernador teme la impugnación de su decreto y ya se lo advirtió ayer a los radicales, a través del intendente de Bahía Blanca, Jaime Linares: «Acepten la fecha del 30 de marzo porque, si se posterga, no está garantizado que el candidato sea yo».
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