3 de agosto 2005 - 00:00

Chiche y Cristina tras el voto empresarial

Cristina deKirchnerhizo ayeruna aparicióncon suesposoNéstor en elpartidobonaerensede EstebanEcheverría yse mostrójunto algrupo de losllamados«ángeles deCristina»,una nuevaversión delas manzaneras,pero K.
Cristina de Kirchner hizo ayer una aparición con su esposo Néstor en el partido bonaerense de Esteban Echeverría y se mostró junto al grupo de los llamados «ángeles de Cristina», una nueva versión de las manzaneras, pero K.
Después de torearse en las barriadas del conurbano marginal, Cristina Fernández y Chiche Duhalde cambiarán de «audiencia» electoral y, casi en paralelo, iniciarán rondas de diálogo y acercamiento con sectores de la producción en busca del voto empresario.

La agenda la abrirá, mañana sobre el atardecer, la primera dama en Ituzaingó, donde se reunirá con alrededor de 1.000 pequeños y medianos hombres de negocios. En tanto, la diputada del PJ tiene pautado estrenar ese perfil con encuentros en el interior bonaerense desde la próxima semana.

A poco menos de tres meses de la elección, a la distancia, las candidatas del Frente para la Victoria y del peronismo oficial se zambullirán a una pulseada, silenciosa pero agitada, por «conquistar» el respaldo de los sectores empresario y productivo.

El primer paso lo dará la candidata oficial. La semana pasada, Néstor Kirchner le pidió al intendente de Ituzaingó, el kirchnerista Alberto Descalzo, que organice un encuentro de Cristina con referentes de la producción y el comercio del oeste del Gran Buenos Aires.

Hubo algún atisbo de cábala. En el verano de 2003, luego de pactar con Eduardo Duhalde, el santacruceño visitó ese municipio para citarse con empresarios. Fue su incursión iniciática en el conurbano con el respaldo del PJ que 100 días más tarde lo llevó a la presidencia. Mañana, Cristina emulará aquella visita de su esposo quizá con la ilusión de que la historia se repita. Ante «gente de negocios» de Morón, Ituzaingó y Merlo, la primera dama desgajará un temario sostenido sobre tres ejes: política, economía y «desarrollo nacional».

Pero hay un dato más interesante. Por primera vez -exceptuando los sesiones del Senado- la candidata se prestará a un debate frontal. Para eso recopiló datos e informes sobre la economía de la provincia y del conurbano, aunque su exposición se apoyará sobre «el proyecto nacional».

Después del turno de Ituzaingó, la primera dama tiene prevista una actividad similar en Luján -el viernes-, donde, además de a empresarios y a comerciantes, invitará a productores agrarios. Más adelante, se incorporarán otros destinos.

• Coordinadores

Sin embargo, Cristina no abandonará las apariciones junto con su esposo y Felipe Solá en los «actos institucionales» que el Presidente y el gobernador realizan por el conurbano para repartir obras y subsidios. Ayer, de hecho, estuvo en Esteban Echeverría.

El montaje de esas rondas quedará en manos de los intendentes, bajo coordinación del comando de campaña ad hoc donde actúan
Alberto Fernández; el ministro de Gobierno bonaerense, Florencio Randazzo; y los intendentes Descalzo, Alberto Balestrini (La Matanza) y Julio Pereyra (Florencio Varela). En tanto, Chiche Duhalde tiene programado avanzar en la misma dirección. El empresario Francisco De Narváez y el ex presidente del Banco Provincia Jorge Sarghini -ambos candidatos a diputados nacionales del PJ- serán los escoltas de «la señora» en sus raids con empresarios.

Un detalle para observar. Los estrategas del duhaldismo sostienen que
Chiche, además de «superar» a Cristina en los estratos más bajos de la escala social, logra un buen nivel de aceptación entre los empresarios.

No es, admiten, un gesto de amor: de acuerdo con la visión que exponen en Lomas de Zamora,los hombres de negocio que reniegan de los comportamientos del gobierno abrazan a
Chiche como un recurso para limitar a los Kirchner. De ser cierto, es una alerta para Ricardo López Murphy.

Por eso, aunque no descuidará el conurbano -los caciques y caciquejos locales están diseñando un calendario de actos-,
Chiche mirará hacia la provincia interior donde, además, se registra su mayor debilidad electoral.

El duhaldismo define una agenda para, desde la semana próxima, salir de ronda por los
« corredores productivos» y reunirse con productores rurales. ¿Seguirá Chiche sin cuestionar la política oficial ante quienes patalean contra Kirchner? Toda una tentación.

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