Larreta se propone que el "R" le indique cuándo desandar la cuarenta estricta

Política

La velocidad de los contagios, por un lado, y la idea de una estrategia exclusiva conforman ahora la promesa de la Ciudad para regresar a cuarentena "light", pero "progresivamente".

En el día 1 de la nueva cuarentena restringida, el transporte y los ingresos a la Ciudad de Buenos Aires concentraron la atención en la búsqueda por disminuir los focos de contagio de coronavirus, que en una curva en ascenso mortifican al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Pujas al margen (ver nota aparte), el aliciente para encontrarle fin a la extensa cuarentena como único remedio para la pandemia lo dio ayer el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós. No es una novedad, pero el dato científico que remarcó el especialista se mostró como la meta de la última fase que tendría el aislamiento.

No es sólo eso. La idea de mantener una estrategia diferente a la del conurbano está en los cálculos de la Ciudad de Buenos Aires, más allá de las inquietudes internas de Juntos por el Cambios como la que planteó la agrupación de Elisa Carrió, apuntando a profundizar la discordia entre Horacio Rodríguez Larreta y el Gobierno bonaerense.

Como sea, según Quirós, será el Factor R0 el que marque la línea para comenzar un retroceso a la inversa de la cuarentena que se torna más difícil de controlar a medida que se extiende en el tiempo.

El mentado R0 se dice que es el índice de contagiosidad. Es parte de una fórmula matemática que orienta a la ciencia sobre el comportamiento de infecciones, en este caso de la pandemia de coronavirus y puede estimar la velocidad en que se pueden propagar los contagios y así la necesidad de camas que se requerirán para atender a los infectados. Es un parámetro epidemiológico que se dice que sólo es insuficiente pero aporta sobre la dinámica de las enfermedades infecciosas, a cuántas personas y en qué tiempo quien padece de Covid-19 puede trasmitir el virus.

“Vamos a hacer todos los esfuerzos que necesitemos hacer para poder contener la progresión de esta curva. Y si con el esfuerzo que hacemos desde el Gobierno sumado al enorme esfuerzo que está haciendo la gente logramos disminuir el R debajo de 1, nosotros vamos a mostrar esa información y vamos a proponer el desandado paulatino de las medidas como hemos hecho hace un mes y medio”, contó el ministro de Salud porteño.

Así, Quirós marcó la promesa de que si el factor en cuestión se calcula menor a cero, la Ciudad de Buenos Aires podría volver a la fase “light” del aislamiento que permitió 85% de los comercios minoristas funcionando entre otras aperturas como la salidas nocturnas para correr. A mediados de mayo se inició ese proceso en la Ciudad, cuando los casos de Covid-19 por jornada rondaban los 200, una cifra que se quintuplicó cuatro semanas más tarde.

Ese aumento se adujo, en parte, al uso excesivo del transporte público que si bien quedó reservado para empleados de actividades esenciales, no se logró que así fuera. Con una nueva renovación de permisos de circulación que se estrenó ayer, la Ciudad reportó finalmente una baja significativa en los accesos al distrito.

De acuerdo con los datos del Gobierno porteño, ayer por las autopistas de la Ciudad circularon, hasta las 18.30, 107 mil vehículos, 30% menos que el martes, y significa 33% menos respecto a la semana pasada.

Por otra parte, los sensores que tiene la Secretaría de Transporte en las principales avenidas porteñas registraron una circulación de 140 mil vehículos, una baja del 19% en 24 horas y una caída del 25% respecto al miércoles pasado.

En los subtes porteños viajaron 52 mil personas, una caída del 2% respecto al martes pasado, mientras que los trenes realizaron 97 mil viajes, un descenso del 19% respecto a la semana pasada y los colectivos, que realizan el 80% de los viajes que se hacen en transporte público, trasladaron 1.847.000 pasajeros, una caída del 11% con respecto al miércoles pasado.

Los datos se completan con un informe del Gobierno nacional, que contabilizó los permisos de circulación que se otorgaron. Para actividades esenciales en la Ciudad de Buenos Aires, se dieron 584.295 autorizaciones y en el Gran Buenos Aires 1.650.788, totalizando para el AMBA 2.235.083 a lo que se le suman 131 mil permisos por 24 horas.

La idea es bajar el uso del transporte 40% con respecto a la semana pasada, para evitar más contagios en un lugar propicio para la trasmisión del virus.

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