Será un pandemonium el tercer día de presidencia de Cristina de Kirchner quien hoy deberá afrontar una masiva y complicada movilización de piqueteros opositores. Unas 27 facciones antagónicas de encapuchados confluirán en una marcha frente a la Casa Rosada para reclamarle a la nueva Presidente más planes sociales, fuentes de trabajo y un aguinaldo con canasta navideña.
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El tono de la protesta es áspero. Los piqueteros antikirchneristas advierten sobre la posibilidad de nuevos saqueos. «Acá hay una sensación de mayor consumo para las fiestas que genera envidia e insatisfacción en las barriadas pobres. No va a faltar quien quiera ir a robar a los supermercados o a un almacén», advierte vía telefónica Oscar Kuperman, jefe de la combativa MTR-Cuba, que en la cumbre de las Américas de Mar del Plata protagonizó violentos incidentes ante la Policía Bonaerense con roturas de vidrieras e incendios de locales bancarios incluidos.
«Las organizaciones electoralistas son pacifistas. Nosotros vamos a llegar o llegar a la Plaza de Mayo», agrega Kuperman, jefe también de la multipiquetera de encapuchados Coordinadora de Ocupados y Desocupados que integran también MIDO, el Movimiento Juvenil 26 de Junio, el EOP, MTD Resistencia Popular y Quebracho. Este grupo de piqueteros protagoniza una dura interna con otras agrupaciones antikirchneristas como el trotskista Polo Obrero de Néstor Pitrola y la Corriente Clasista y Combativa de Juan Carlos Alderete, a quienes acusan de ser funcionales al gobierno por presentar candidaturas propias en las elecciones en vez de llamar a sus activistas a impugnar el voto.
Sin embargo, la marcha contra Cristina de Kirchner logró unir a todas las facciones opositoras quienes desde hace más de un mes viene manteniendo reuniones para preparar la movilización de hoy. Esperan reunir un piso de 10 mil personas y se ilusionan con las buenas condiciones del tiempo para lograr mayores adhesiones. Una vez que lleguen a la Plaza de Mayo, intentarán ingresar a la Casa Rosada para dejar allí un pedido de audiencia con la esposa de Néstor Kirchner, quien los recibió el 11 de junio de 2003.
Exigencia
El MTD Aníbal Verón, de Lucas Daffunccio, Quebracho, MTR de Antonio Vitto, MST de Gustavo Giménez son sólo algunas de las 27 organizaciones que se concentrará hoy a las 13 en San Juan y avenida 9 de Julio para marchar hacia la sede del Ejecutivo. Exigirán al nuevo gobierno un aumento de los planes sociales, «a fin de afrontar la inflación».
También plantearán la necesidad de «empleo en blanco para millones de desocupados, ajuste de salarios al costo de la canasta familiar y plan de vivienda popular», entre otras cuestiones.
En ese contexto reclamarán «un urgente doble cobro de los planes sociales como aguinaldo de fin de año, para hacerle frente a la inflación y al incremento de más de 30 por ciento de la canasta navideña», según adelantaron en un comunicado.
A su vez, reiterarán que «en el país aún permanecen tres millones de desocupados, un tercio de la juventud sin trabajo, y 40 por ciento de los trabajadores en negro».
Ayer, Luis D'Elía, quien pertenece al universo piquetero adicto al kirchnerismo junto a otras agrupaciones como Barrios de Pie (Jorge Ceballos), Movimiento Libres del Sur (Humberto Tumini) y Frente Barrial 19 de Diciembre (Nahuel Beibe), se sumó a las advertencias del jefe de la CGT, Hugo Moyano, y adelantó que realizaría piquetes contra Cristina de Kirchner «si la situación lo amerita».
«En tanto ella respete a los pobres de la Argentina y a los movimientos sociales que los nuclean», estaría todo bien, explicó el titular de la Federación Tierra y Viviendas, distanciado del gobierno desde que fue desplazado de una subsecretaría de Hábitat Social y Tierras por haber apoyado a Irán en la causa por los atentados a la AMIA y a la Embajada de Israel.
Inquietudes
El nuevo ministro del Interior, Florencio Randazzo, intentó ayer calmar los ánimos al asegurar que el gobierno «estará atento a escuchar las inquietudes» de los piqueteros.
«Jamás se les ha negado la posibilidad de diálogo ni a las organizaciones sociales ni a ningún otro sector. De cualquier manera, es parte del paisaje de la Argentina y como tal estaremos atentos y escucharemos las inquietudes y solicitudes y veremos cómo actuar en consecuencia», dijo el funcionario en declaraciones radiales. Pero por las dudas aclaró que el operativo de seguridad estará a cargo de Aníbal Fernández.
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