El malentendido puso al peronismo ayer al borde de una crisis política. Los gobernadores del PJ, que nunca pensaron asistir a la creación del Museo de la Memoria en la ESMA, se enfadaron con la versión de que entidades de derechos humanos les habían desaconsejado participar. Los más indignados fueron Jorge Obeid, Jorge Busti y José Manuel de la Sota. Los tres estuvieron presos durante el gobierno militar y por eso se indignaron de que -sospechan que desde la Casa Rosada-se sugiriera que podrían estar inhabilitados para asistir. De la Sota, en medio de la furia, dijo que sus congresales no votarían a la nueva conducción del PJ. El entredicho nació de una ambigüedad: Felipe Solá había insinuado, en la última cumbre partidaria, que se podría concurrir a la ceremonia. Pero nadie resolvió esa participación. Por eso ayer había un coro quejándose de que se vetara ese gesto y que se publicara que Eduardo Fellner (gobernador de Jujuy, que sería elegido jefe del PJ el viernes) les había aconsejado a sus colegas no asistir.
Néstor Kirchner y Felipe Solá, en una reunión agrícola del fin de semana, intercambian sonrisas. La relación del gobierno con gobernadores, sin embargo, se complica en estas horas por el cruce de dos planes: el desalojo de la ESMA y la captura del PJ nacional.
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El más enojado era ayer José Manuel de la Sota, el gobernador de Córdoba. Se comunicó con varios de sus colegas para explicar su enojo: «Nunca hubo una convocatoria para que asistiéramos. El único que planteó esa posibilidad, mientras la reunión de la semana pasada se disolvía, fue Felipe Solá. Ni siquiera hablamos del tema. Ahora, tenemos que soportar que nos digan que no podemos asistir». Así se manifestó De la Sota ante varios de sus colegas. Fue más allá: «Eduardo Fellner tendrá que dar alguna explicación, porque los congresales de Córdoba no lo van a votar». Fellner será consagrado como titular de la nueva conducción del PJ que se establecerá durante un congreso partidario, el viernes próximo. Si el cordobés estaba enojado con él es porque al colega de Jujuy se le atribuyó haber «recomendado no concurrir».
En la misma línea de De la Sota se ubicó ayer Jorge Busti. El mandatario de Entre Ríos habló con este diario: «Es indignante lo que se está diciendo. A mí no tiene que autorizarme nadie para ir a un acto del 24 de marzo, porque estuve preso en mi provincia. Pero imagínese cómo puede sentirse Jorge Obeid (gobernador de Santa Fe) que el 24 de marzo fue llevado preso, o De la Sota, a quien le sucedió lo mismo».
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