Condenan a 4 represores por los crímenes de Orletti
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El taller llamado "El jardín" por los represores, tenía tras la típica cortina metálica un gran salón de 6 a 8 metros por 30 de fondo, donde aún había chasis de autos abandonados y secuestrados y atravesando el largo salón, una pequeña escalera de base de concreto y peldaños de madera conducía a las salas de tortura y de interrogatorios, por donde se estima pasaron cerca de 200 detenidos, entre argentinos, uruguayos, chilenos, bolivianos, paraguayos, brasileños y cubanos.
Nerone y Gutiérrez fueron parte de la represión ilegal durante su desempeño en Coordinación Federal (actual Superintendencia de Seguridad Federal) de la Policía Federal, Ferrer integraba la Dirección de Inteligencia de esa misma fuerza y Enciso revistaba en la SIDE, la actual Agencia Federal de Inteligencia (AFI).
Para el abogado de la secretaría de DDHH, el juicio por Orletti echa luz sobre la complicidad de Argentina y Uruguay en el Plan Cóndor. "Se pudo probar el estrecho vinculo operacional entre los grupos orgánicos de la SIDE y la Policia Federal, quienes a veces coincidían, pero también mostraban cierta autonomía al momento de producir los delitos aberrantes que se cometieron", afirmó Martín Rico.
Asimismo, destacó que además de los represores argentinos "operaron otros agentes de nacionalidad uruguaya, pertenecientes al Servicio de Información de Defensa de Uruguay, dependiente del Ministerio de Defensa (SID) quienes eran miembros de la división '300', y se identificaban con números que iban del 301 al 350; del mismo modo que las fuerzas del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA), que se identificaban con el nombre de "Oscar", seguido de un número ordinal".




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