ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

19 de junio 2006 - 00:00

Condiciona Argentina visita de Fidel Castro

ver más
Fidel Castro participará de la próxima cumbre de jefes de Estado del Mercosur sólo si está dispuesto a discutir el caso de la médica cubana Hilda Molina, que aún permanece sin tener autorización para salir de la isla para ver a su hijo residente en la Argentina. Como esta situación todavía está lejos de producirse, la llegada de Castro a la reunión del 20 al 22 de julio de Córdoba aún no está confirmada.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Pese a esto, ayer el secretario de información pública de Córdoba, Marcelo Falo, dijo que la presencia de Castro está «semiconfirmada», aunque el funcionario admitió que el tema «está en manos de la Cancillería». Falo indicó en declaraciones periodísticas que es el Ministerio de Relaciones Exteriores, que dirige Jorge Taiana, el que deberá ahora confirmar la presencia del mandatario cubano.

La idea de la llegada de Castro a la Argentina para la cumbre del Mercosur no fue, en realidad, una iniciativa del gobierno de Kirchner, sino que la invitación la hizo el venezolano Hugo Chávez, que quiere convertirse en la figura principal del encuentro de Córdoba. En la cumbre de presidentes del Mercosur, Venezuela firmará su cronograma de incorporación del bloque sudamericano como socio pleno, y Chávez quiere estar rodeado en la foto central del encuentro no sólo por los presidentes del Mercosur, sino también por sus otros dos socios principales de América latina: el boliviano Evo Morales y Fidel Castro.

  • Situación difícil

  • En el caso del primero, no habrá problemas para que participe de la cumbre de Córdoba, tal como lo vienen haciendo los presidentes de Bolivia desde hace más de una década. En el caso del cubano, la situación es más difícil, ya que, más allá de la voluntad de Chávez de estar acompañado por el caribeño, las relaciones entre la Argentina y Cuba están hoy algo lejanas por el caso Hilda Molina.

    Como se recuerda, la doctora, de 62 años, tiene prohibida la salida de la isla para viajar a la Argentina para visitar a su hijo, Roberto Quiñones, que comparte la misma profesión que Molina y está casado con una ciudadana local. La médica quiere conocer a sus dos nietos, de 10 y 4 años, respectivamente, pero no tiene permiso para salir de Cuba desde 1994, a pesar de varios pedidos de gobiernos y de organizaciones de derechos humanos para que el régimen de Castro acepte la salida de Molina. En el intento por obtener la autorización fracasaron hasta ahora las administraciones de Carlos Menem, Fernando de la Rúa, Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner. El último pedido formal fue el que realizó en su momento el entonces canciller Rafael Bielsa, a fines de 2005, también sin éxito. Esa negativa de Castro generó, además, una crisis interna entre la Cancillería y la presidencia argentina, que derivó en la renuncia del jefe de Gabinete de Bielsa Eduardo Valdez, que luego se convirtió en abogado de la familia Molina.

  • Diplomacia secreta

    Desde la llegada de Taiana a Relaciones Exteriores, el caso continuó negociándose, pero a través de la diplomacia secreta que impulsaron el canciller y el embajador argentino en Cuba, Darío Alessandro. Sin embargo, hasta ahora, no hay indicios de la posibilidad de destrabar el problema, al menos antes de la cumbre de Córdoba. En realidad, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores no se busca la autorización concreta de la salida de la médica, sino simplemente la aceptación implícita y pública de que el tema está siendo estudiado. Sucede que desde la Jefatura de Gabinete que dirige Alberto Fernández se sabe que la posibilidad de que llegue Castro al país sin novedades por el caso Hilda Molina será aprovechada políticamente dentro del país, especialmente por el flamante candidato opositor, Roberto Lavagna, que ya en su momento había criticado la relación entre la Argentina y Cuba y había mostrado su solidaridad con la médica.

    La confirmación o el rechazo de la llegada de Castro a Córdoba demandarán entonces varias semanas y dependerán exclusivamente de las novedades que entregue el cubano por el caso Morales.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias