El gobierno necesita con urgencia pacificar su relación con la Corte Suprema, es decir, frenar el juicio político iniciado en el Congreso. Es la única forma que ve hoy Roberto Lavagna para cortar la fuga de dinero del "corralito". Será muy difícil, por la oposición de la UCR, que se concrete la sesión especial de este miércoles en Diputados para rechazar ese juicio. Pero el tiempo apremia. En junio, se incrementaron 25% los retiros de fondos de los bancos por amparos judiciales. Pero, además, después de la feria judicial de invierno, comenzarán a vencer los plazos establecidos en la "ley anti-goteo". Así, puede producirse un maratón de amparos liberados por jueces de primera instancia y, hasta ahora, retenidos en las cámaras de apelación.
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