Cuál es el perfil que analiza el Gobierno para reemplazar a Highton de Nolasco en la Corte Suprema

Política

Desde el Gobierno aseguran que "tiene que ser una mujer" y que se tratará de un "perfil moderado".

Informe de Sofía Caram

La renuncia de Elena Highton a la Corte Suprema de Justicia abre un nuevo frente para el Gobierno ante la necesidad de consensuar un nombre para su reemplazo que obtenga el visto bueno de los dos tercios del Senado, número que el oficialismo no tiene.

Desde el Gobierno aseguran que se tratará de un "perfil moderado". La traba en el Congreso de las principales leyes judiciales del Frente de Todos -elección del Procurador, reforma judicial y reforma del Ministerio Público- y el resultado adverso de las PASO dejan en claro que deberán negociar con la oposición para poder completar la vacante.

Desde la administración Fernández también adelantaron que el reemplazo de Highton "tiene que ser una mujer" para no atentar más con el ya desbalanceado cupo de género en la Corte. Se descuenta que la candidatura se elevará tras las elecciones del 14 de noviembre y antes del recambio legislativo.

Elena Highton, de excelente vínculo con el presidente Alberto Fernández, le avisó previamente de su renuncia. "Se puede coincidir o no con sus fallos, pero es la mejor civilista y fue una gran jueza", dicen en el Gobierno.

Fuentes de la Corte y del Gobierno coinciden en las razones de su salida. Está cansada de las internas en la Corte. La última elección de autoridades, que la corrió de la Vicepresidencia, terminó de empujarla en su decisión.

Los últimos dos jueces aprobados por el Senado para integrar la Corte fueron Horacio Rosatti y Carlos Rosenkrantz, actuales presidente y vicepresidente del máximo tribunal, que fueron propuestos en 2016 por el expresidente Mauricio Macri.

Aquella fue una designación accidentada debido a que Macri intentó nombrarlos en el cargo por un decreto de necesidad y urgencia (DNU), lo cual va en contra de lo que establece la Constitución Nacional y del decreto reglamentario 222/2003.

La bancada de Juntos por el Cambio estaba en franca minoría en aquel entonces y el bloque del Frente para la Victoria, que reunía tanto al kirchnerismo como a los peronistas alineados con los gobernadores bajo la conducción de Miguel Pichetto, cuestionó en duros términos el intento de Macri.

Ante la imposibilidad de imponer los nombres, Macri decidió finalmente seguir el procedimiento constitucional y enviar los pliegos de Rosatti y Rosenkrantz al Senado, donde la bancada peronista se dividió: el kirchnerismo votó en contra de ambos.

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