Comenzaron ayer los preparativos para el acto partidario que organiza el gobierno mañana
en la Plaza de Mayo. Frente a la Casa Rosada se alzó una estructura tubular sobre la
cual se ubicará el palco desde el cual habrá música y el discurso presidencial.
El conteo de la tropa que aportará cada sector -gremial, partidario o piquetero- y el loteo del «campo» la tarde del jueves para indicar qué casillero le tocará a cada una de las tribus fueron ayer eje de las reuniones de organización, en las horas previas de la «plaza del sí».
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Con epicentro en la Casa Rosada, y un seguimiento milimétrico de Néstor Kirchner, los preparativos logísticos del show ocuparon la agenda de varios ministros, puntualmente los Fernández, Alberto y Aníbal; y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli.
En paralelo, gendarmes de sus propias caravanas, los intendentes del conurbano y los gremios se reunieron por separado para discutir los detalles finales de la movilización. Siguen difundiendo números marketineros: Hugo Moyano prometió 70 mil; el conurbano promete 40 mil.
El «piso», según sostenían ayer en el kirchnerismo, es de 150 mil personas. Claro: habrá que confiar en que el clima acompañe y, como dicen los nostálgicos, el 25 sea un día soleado. «Un día peronista», dijo un dirigente del conurbano y volvió, por un instante, al 46.
De cara al festival musical que cerrará, con el himno, Mercedes Sosa, ayer comenzó el montaje del escenario donde actuarán los distintos artistas -Soledad, Víctor Heredia, la Selección Nacional del Tango- y desde el cual, luego, hablará el Presidente.
Ayer, desde Leandro N. Alem, en el noroeste provincial, Kirchner deslizó lo que serían los ejes centrales de su discurso del 25: un llamado a la «pluralidad» para la conformación de un espacio multicolor que lo acompañe y lo apoye (ver vinculada).
Mientras el patagónico se trepaba a un palco en el interior rural de Buenos Aires y desde allí repetía su salmo pankirchnerista, la oposición repiqueteaba con sus reproches y cuestionamientos respecto de la convocatoria oficial a la «plaza del sí».
Urgencias
El ARI, un sector de la UCR, peronistas disidentes y el macrismo, con argumentos parecidos, se encontraron en la misma tribuna con sus críticas al acto de mañana.
En el oficialismo, en tanto, las urgencias eran otras:
Definida la nómina de gobernadores presentes -estarán 17 de los 23-, en el gobierno anotaban como un triunfo la convocatoria al arco político aunque, a pesar de lo prenunciado, la asistencia de sectores de la UCR sería menor que la esperada. Estará el gobernador correntino Arturo Colombi -único mandatario de la UCR-, algunos legisladores y un puñado de intendentes. Como «pata» radical, no es demasiado.
Se confirmó el croquis para el «reparto» de la plaza: los gremiosy las columnas del conurbanosur entrarán por Diagonal Sur, tras cumplir una cláusula expresa: dejar los micros del otro lado del Riachuelo para, desde allí, avanzar a pie hasta la Casa Rosada. Los jefes del Norte y los piqueteros, a su vez, tienen destinada Diagonal Norte, por lo cual se concentrarán mayoritariamente en el Obelisco.
En tanto, por Avenida de Mayo, entrarán las columnas llegadas desde las provincias -prometieron ser las más grandes las provenientes de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos- y la que convocó el PJ porteño, que ordena el jefe de Gabinete, Alberto Fernández. Por allí también ingresará el kirchnerismo felipista, con Solá al frente de una « multitud» de, según le prometieron, 20 mil personas. Así y todo, ayer permanecían las dudas sobre por dónde ingresarán otras delegaciones, a quienes Parrilli no podía, no sabía o no quería designarles un casillero en la Plaza. La concentración de los santacruceños, enviados en número de 2.000, se hará en la esquina de Alsina y Combate de los Pozos.
Además del palco central, desde el que hablará Kirchner, se instalará un palco vip habilitado para recibir a unas 250 personas. Era frenética ayer la guerra para conseguir un ticket para acceder a ese corralito, que albergará sólo a funcionarios y legisladores amigos. Un lugar en esa foto es el precio, planteaba más de un dirigente, como contraprestación por la inversión en arrimar las columnas.
La Policía Federal, en tanto, definía ayer los pormenores para el operativo de seguridad -con efectivos desarmados- que estará en funciones durante el acto en las adyacencias de la Plaza, mientras que las columnas políticas -tanto gremiales como piqueteros- se comprometieron a controlarse a sí mismas para evitar desmanes. «Si un grupo da problemas, la factura se la van a pasar a su jefe», explicaba ayer un armador de Compromiso K.
Se siguió ampliando, además, la lista de buena fe. Para la anécdota, puede destacarse la promesa del intendente de Pilar, Humberto Zúccaro, que aseguró que llegará desde su distrito «con gauchos y countristas». Traducción: vecinos que viven en la zona bonaerense, en barrios cerrados y que apoyan a Kirchner, según la explicación de los voceros del jefe comunal de Pilar. Nadie lo dijo, pero la referencia dio a entender una interpretación: que en el planeta Kirchner -y en su plaza- no sólo hay piqueteros y peronistas del Sur, sino también habitantes del conurbano norte.
Dejá tu comentario