Cristina de Kirchner junto a Daniel Scioli en un acto en el Mercado Central.
"No es obligación ni ser presidente, ni gobernador, ni ser intendente, ni ser legislador. Nosotros tenemos por eso un mayor grado de responsabilidad", dijo Cristina de Kirchner en un acto en el Mercado Central donde anuncio al final del acto "la apertura para la exportación de 15 millones de toneladas de maíz". Esa frase fue la única referencia que puede interpretarse como un mensaje recriminatorio tanto al gobernador de la provincia de Buenos Aires como al jefe de la Ciudad, Mauricio Macri, justo cuando vuelve al centro de la escena el problema del traspaso del subte que obligo al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo a salir a recordar que Macri es el único responsable del manejo de los subterráneos (Ver nota aparte).
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Tranquila, con todo el tiempo del mundo, la Presidente antes de ingresar al Mercado Central recorrió un puesto de verduras, habló con los puesteros, luego se detuvo en un puesto de apicultura y miró los diferentes productos, siempre acompañada del gobernador Daniel Scioli, que la acompañó incluso en la combi que la trajo desde el helicóptero.
Su discurso de tono familiar, comparó los problemas de un país con los que puede atravesar una familia mostró una Cristina calma y sin ánimo de polemizar con nadie. El secretario de Comercio, Guillermo Moreno -casi el dueño de casa - se ocupó que recibieran a la Presidente con fervor. De hecho, al llegar y al son de la batucada de los militantes, se lo vio a Moreno bailando sobre el escenario. Luego del acto y mientras la jefa de Estado saludaba a los militantes bailó al son de los cánticos.
El poner la otra mejilla a los retos presidenciales y las duras críticas de su vice gobernador, Gabriel Mariotto, parece que dio sus frutos ya que fueron coronadas con un beso por parte de Cristina cuando le hizo entrega a Scioli de subsidios para su provincia.
No falto una referencia a la crisis mundial de parte de la jefa de Estado aunque en esta oportunidad pidió a todos los argentinos "que dejemos los prejuicios de lado, que a veces nos hace parecer como un poco mezquinitos, egoistitas y sigamos unidos muy unidos trabajando". Explicó que el mundo "esta difícil y me parece que se va a poner más difícil". Justamente el Fondo Monetario Internacional dio a conocer su publicación Perspectivas de la economía mundial (WEO) donde reviso hacia la baja el crecimiento mundial estimándolo en 3,5% para este año. (Ver nota aparte.)
Cristina esta convencida que la Argentina podrá enfrentar esta situación pero para ello se va a "necesitar que estemos unidos, organizados y solidarios para seguir creciendo cada vez con mayor libertad, equidad e igualdad".
La mandataria lo expresó durante el acto de entrega de subsidios y premios a productores apícolas, en el Mercado Central, en el que destacó además que la entrega "de 16 millones (de pesos) en subsidios para La Plata, Berisso Berazategui, Almirante Brown, General Rodríguez y Moreno que fueron los municipios más afectados por el tornado de abril".
Terminado el acto, la jefa de Estado volvió a recorrer el Mercado Central y saludar a los asistentes siempre acompañada de Scioli para finalmente retirarse juntos en la combi. La esperaban en la Casa Rosada, en el Salón Evita, los dirigentes antimoyanistas como: Antonio Calo (Metalúrgicos) Omar Marturano (Fraternidad), Victor Santamaría (SUTERH), Jorge Lobais (Textiles) Juan Belén (UOM), Omar Viviani (Peones de Taxi), fresia, Oscar Lescano (Luz y Fuerza), West Ocampo, Rodolfo Daer (Alimentación), Omar "caballo" Suarez (Portuarios), entre otros.
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