Con tono vehemente, por momentos volumen de voz elevado, ademanes y aparente enojo, el fiscal Diego Luciani aseguró que se cometió el delito de defraudación al Estado a través de una asociación ilícita. “El relato es hacer rutas, la realidad es extraer fondos del Estado”, lanzó. “Los expedientes no solo hablan, gritan. Las licitaciones estaban direccionadas. Y lo vamos a probar”, prometió el funcionario, en la primera audiencia de alegatos que se extenderá esta semana hoy y el viernes. Y que es probable que excedan las 8 jornadas previstas inicialmente.
Causa Vialidad: fiscal anticipó que acusará a Cristina Kirchner
Con tono vehemente, por momentos volumen de voz elevado, ademanes y aparente enojo, el fiscal Diego Luciani aseguró que se cometió el delito de defraudación al Estado a través de una asociación ilícita.
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Cristina Fernández de Kirchner, vicepresidenta.
Para probar que los vínculos entre Lázaro Báez, Néstor y Cristina Kirchner fueron la base para cometer los presuntos ilícitos, el representante del Ministerio Público expuso mensajes del celular del exsecretario de Obras Públicas, José López, condenado en otro proceso por enriquecimiento e imputado en esta causa. Dicho material probatorio había sido objetado por las defensas, ya que se produjo en el marco de otro expediente por lo que, aseguran, no tuvieron acceso al mismo. En esos mensajes, López, Báez y un representante de Austral Construcciones hablaban de “limpiar todo” antes de la llegada de Mauricio Macri al Gobierno.
Con la bandera argentina de fondo, buscando mirar a cámara mientras leía y con la apoyatura de documentos, videos de las testimoniales y filminas, Luciani habló de “licitaciones amañadas”; adjudicaciones “escandalosas” y “degradación de la administración pública”.
Ante el TOF2, todos los imputados que se conectaron al Zoom, incluida Cristina de Kirchner, Luciani dijo sentir “profunda tristeza” por los presuntos hechos de corrupción ya que la “desviación del dinero público va en detrimento de los sectores más vulnerables de la población”. El fiscal se refirió a una “poderosa estructura que se enquistó cuando Kirchner asumió como presidente de la Nación” y afirmó que “los pasos fueron perfectamente orquestados”. En un alegato que se extendió desde las 8:30 de la mañana hasta las cinco de la tarde, habló de adjudicaciones “escandalosas” y un “auténtico y eficaz sistema de corrupción”.
Para sostener la acusación de asociación ilícita, Luciani se refirió a una presunta “división de roles” para cometer el delito y que hubo una “perpetuación en el tiempo” del mismo. Según afirmó, “el objetivo fue eliminar la competencia entre oferentes para beneficiar a Báez” y “no se trató de prácticas aisladas como nos quiere hacer ver la UIF (Unidad de Información Financiera, parte querellante que decidió no pedir condenas) , sino de hechos gravísimos que se perpetuaron en el tiempo”. “Como un parásito, la corrupción se instaló en distintos organismos del Estado”, lanzó Luciani.
Según afirmó, hubo una “detracción de fondos del Estado para beneficios de un tercero”. En ese sentido recordó que “Lázaro Báez en 2003 aportaba a la AFIP como monotributista y que, a pesar de que “no tenía ninguna experiencia en obra vial, de la noche a la mañana” se lo “convirtió en empresario”, al “amigo de Néstor y Cristina Kirchner”. Acto seguido, habló de un “modelo ilegal” que “se enquistó durante doce años” en forma “endémica”, sin controles “serios”
“No se trató de algún funcionario infiel, como dice la UIF”, sino que, según él, fueron 51 obras en total las involucradas en irregularidades. La incógnita, por el momento, es cómo probará que efectivamente se amañaron esa cantidad de adjudicaciones, teniendo en cuenta que solo se peritaron tres de ellas. La fiscalía dijo también que hubo “desinversión” debido a que una “inmensa cantidad de obras no se terminaron”.
Pidiendo por momentos especial atención a algunos de los pasajes de su alegato, Luciani dijo: “hemos analizado todos los expedientes. Esos expedientes no solo hablan, gritan. Las licitaciones estaban direccionadas. Y lo vamos a probar”, prometió.
Corrupción
Todo el alegato estuvo cargado de frases fuertes y definiciones que buscaron el alto impacto dentro y fuera de Comodoro Py: “Néstor y Cristina Kirchner instalaron una de las matrices más extraordinarias de corrupción” y todo “se trató de una maniobra burda” que derivó en la “degradación de la administración pública”, dijo. Y aseguró que lo probará
Luciani usó la grabación de la declaración del presidente Alberto Fernández como testigo en este juicio para probar la relación de amistad entre Néstor Kirchner y Lázaro Báez, quien relató bajo juramento que al empresario lo conoció y se lo cruzó una vez en Calafate y que se lo presentó Néstor. Para Luciani esa relación explica el favorecimiento a Báez.
Asociación ilícita
El fiscal aseguró que se perpetró una asociación ilícita en la que todos los integrantes estaban al tanto de las maniobras. Y ubicó como jefes de la misma a Néstor y a Cristina Kirchner, quienes “consolidaron los mecanismos de poder” para beneficiar a Báez. En ese sentido, nombró a todos los imputados uno por uno y dijo -tal como está escrito en la instrucción- que todos los funcionarios de Santa Cruz fueron trasladados a Nación cuando Kirchner asumió la presidencia y que ello es prueba de la asociación ilícita. Este argumento ya fue rebatido por varios de los testigos en el juicio, quienes afirmaron que es lógico que alguien que asume la presidencia lleve a personas de confianza y cuya trayectoria conoce para trabajar en su equipo.
Santa Cruz
Para el Ministerio Público los hechos de corrupción tuvieron lugar en Santa Cruz porque ese lugar “facilitaba las maniobras”, por distancia geográfica y porque los imputados vivían o conocían la provincia. Para Luciani se creó especialmente un oferente de las obras viales, que fue, justamente, Santa Cruz. Lo que omitió señalar es que varios testigos consignaron que todos los distritos operaban de la misma manera. Sin embargo, el fiscal habló de una “enorme maquinaria” que pudo funcionar gracias a la “dotación de recursos humanos, materiales y legales”, entre ellos, los convenios con Vialidad Santa Cruz.
A tal efecto, dijo que se produjo una “descentralización del control de las obras, pero con financiamiento nacional”, lo que habría permitido la “omisión de la aplicación de la ley de obra pública nacional”, mientras se sancionó la ley de obra pública de Santa Cruz que se aplicó rutas provinciales y nacionales. El objetivo, dijo, era evadir los controles nacionales y la “falta absoluta de fiscalización”. Por otra parte, Luciani cuestionó la designación de obras en función de la cantidad de habitantes por metro cuadrado y habló de un “reparto desigual” de los fondos “en comparación con otras provincias con densidad de población mayor”.
Licitaciones
Uno de los elementos novedosos respecto de la acusación inicial, es que según la fiscalía “hay licitaciones que no fueron autorizadas por el Presupuesto Nacional”. Habrían sido 17 licitaciones en total que no tuvieron previsión presupuestaria hecho que prometió probar.
Plazos
Según el fiscal, además, hubo “prórrogas injustificadas para los plazos de obras” y “se recurrió a todo tipo de artilugios” para pagar sin el cumplimiento de la empresa. También llamó “artilugios” a los adelantos financieros a los que calificó de “obscenos”, aunque se trata de un instrumento que -según los propios denunciantes- utilizan todas las empresas y Vialidad los otorga en todos los casos para que se inicien las obras. Luego, esos adelantos, que nunca superan el 30%, son descontados del pago final.
Abandono de obras
Además, para el fiscal hubo” abandono inadmisible de las obras que generó un daño inconmensurable”. sin embargo, la propia auditoría del denunciante Javier Iguacel afirmó que las obras estaban terminadas. Incluso, los auditores de la DNV que la realizaron con presencia en el territorio afirmaron que efectivamente los trabajos estaban hechos. Ya en voz del fiscal adjunto Sergio Mola, la acusación buscó demostrar que Báez absorbió de manera irregular las dos empresas de obra pública que había en santa Cruz, Gotti y Kank y Costilla y luego se simularon las licitaciones. “La presión fue tan grande”, afirmó, que se facilitó la compra de las empresas más pequeñas que estaban asentadas en la provincia.
“Plan limpiar todo”
“Vamos a demostrar cómo desde la residencia de Olivos se pergeñaron los pagos a Austral construcciones”, lanzó Luciani. Para probar que los vínculos entre Lázaro Báez, Néstor y Cristina fueron la base para cometer los presuntos ilícitos, el representante del Ministerio Público expuso mensajes del celular del exsecretario de Obras Públicas, José López, condenado en otro proceso por enriquecimiento e imputado en esta causa. Dicho material había sido objetado por las defensas, ya que se produjo en el marco de otro expediente por lo que, aseguran, no tuvieron acceso al mismo. En dichos mensajes, en el año 2015, López, Báez y un representante de Austral Construcciones, Mendoza Julio hablaban de “limpiar todo” antes de la llegada de Mauricio Macri al Gobierno. Por este motivo, para la fiscalía queda probado que “Lázaro Báez era Néstor Kirchner, era Cristina Fernández”.
En los intercambios de WhatsApp extraidos del teléfono de López, se puede ver que el domingo 22 de noviembre de 2015, día de la segunda vuelta electoral en el que resulta electo Macri, López y Mendoza tiene contacto por mensaje. Luego, explicó Luciani, el “lunes 23 de noviembre de 2015. Julio De Vido incrementa el presupuesto de la DNV para obras por convenio. A los 3 días, la AGVP presidida por Raúl Santibáñez, emitió pagos a Austral por más de $500 millones”.
Y señala que López se comunica con Mendoza, presidente de Austral y quedan en reunirse ese jueves en un hotel del centro porteño. Después de eso -siempre según el relato de la fiscalía- López pidió una reunión con CFK. Fue a través del secretario de la presidenta, Mariano Cabral. En los mensajes se habla de “coordinar con lo que me dijo la señora” y que “no hay que dar sensación de fuga”. Lo que interpreta la acusación es que “la señora” era cristina Kirchner y que la “fuga” implicó el abandono de algunas de las obras y el despido de trabajadores.
En esos mensajes, Báez menciona una reunión con “la señora” en esos días de salida del gobierno, lo que demostraría la connivencia entre Lázaro y CFK. “José atendeme un minuto. Gracias. Es para coordinar con lo que me dijo la señora. Gracias!”, fue la cita de Luciani.




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