“Hoy nadie puede tener protagonismo”, fue la consigna que se acordó en la reunión de gabinete y, por esta razón, los ministros que se acercaron a la Plaza de Mayo lo hicieron de manera individual y en distintos horarios. Con este mismo espíritu es que el presidente Alberto Fernández mantuvo el silencio y solo se expresó a través de la convocatoria a todos los sectores.
La Casa Rosada convulsionada por el atentado a Cristina Kirchner
El gobierno decidió convocar para la tarde a diferentes referentes sociales, de los sectores productivos, del sindicalismo y del credo religioso para aunar posiciones en rechazo a lo ocurrido.
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Una plaza colmada fue el epicentro de la convocatoria lanzada ayer por el primer mandatario. Los funcionarios, como Wado de Pedro, Vilma Ibarra, Cecilia Todesca, Sergio Massa, solo por mencionar algunos, se acercaron a la gente para participar de manera individual del repudio a los hechos de violencia y en defensa de la democracia.
Fue total el hermetismo que se mantuvo del encuentro que mantuvo el presidente, Alberto Fernández, y la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, pero en el entorno presidencial esperan que este episodio, de alguna manera, termine contribuyendo a que ambos retomen el vínculo que continuaba roto.
En este marco, y más allá de que desde temprano en la mañana los sectores sociales, empresario y sindical hicieran llegar comunicados de repudio y solidaridad, el gobierno decidió convocar para la tarde a diferentes referentes sociales, de los sectores productivos, del sindicalismo y del credo religioso para aunar posiciones en rechazo a lo ocurrido.
Entre quienes dieron comunicados se encuentran la Cámara Argentina de Comercio y Servicios, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, Cámara de Exportadores, el Foro de Convergencia Empresarial, la Asociación Empresaria Argentina.
Fueron convocados por Presidencia los gobernadores, Ricardo Quintela, (La Rioja), Axel Kicillof, (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco); Juan Manzur, jefe de Gabinete; Mercedes Marcó del Pont , secretaria de Asuntos Estratégicos; Héctor Daer, secretario general de la CGT; Carlos Acuña, secretario general de la CGT; Pablo Moyano, secretario general de la CGT; Hugo Yasky, secretario general de la CTA; Daniel Funes de Rioja, presidente de la UIA, Gustavo Weiss, Cámara Argentina de la Construcción; Alfredo González, presidente de la CAME; Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo); Taty Almeida (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora) y representantes de la AMIA, ACIERA, DAIA, del Centro Islámico, de la FAIE, de la Asociación Árabe Argentina Islámica y de la Conferencia Episcopal Argentina, entre otros. En cambio, no fueron invitados representantes de los partidos políticos de la oposición.
Al finalizar el encuentro, algunos de los participantes de la reunión y parte del gabinete nacional se trasladaron a la Plaza de Mayo, en donde se leyó el documento “La paz social es una responsabilidad colectiva” como cierre de la marcha multitudinaria que se realizó en defensa de la democracia.
Hermetismo
En la reunión que mantuvo con los dirigentes, el presidente pronunció unas breves palabras y pidió que algunos de los presentes opinaran sobre lo acontecido.
El gobernador del Chaco al igual que los representantes de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo y de otras organizaciones sociales hicieron énfasis en que estos acontecimientos se explican en el marco de un discurso de “odio”. Acusaron a sectores de la oposición, a la Justicia y también a medios de comunicación. Tal como se expresó en el documento que fue leído en la Plaza de Mayo. “Frente al intento de asesinato de la principal dirigente política del país, nadie que defienda la República puede permanecer en silencio o anteponer sus diferencias ideológicas al repudio unánime que esta acción depara”, comienza el comunicado.
Según informaron oficialmente, el primer mandatario convocó a las entidades con el propósito de “construir un amplio consenso contra los discursos del odio y la violencia” tras el atentado que sufrió ayer la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Sin embargo, el documento posterior que se leyó en la Plaza de Mayo, fue elaborado por el gobierno y no fue leído a los asistentes a la reunión. Además, según comentaron algunos de los presentes, “los discursos de la mayoría que hablaron fueron muy críticos al rol de la oposición y acusaban a la Justicia y en particular a la Corte Suprema de ser, de manera indirecta, responsable del atentado”.
Luego de finalizado el acto en Plaza de Mayo, la DAIA dio a conocer un comunicado donde señala que: ”debido a que el documento posee un alegato político partidario, decidimos no adherir”.
Luego la entidad exhorta a que “se deben eliminar los discursos y las acciones violentas desde todos los sectores de nuestra sociedad para garantizar el bienestar de la república y la democracia”
Los asistentes no tuvieron una copia del documento. Con la intención de evitar filtraciones se les solicitó que dejen sus celulares y solo se permitieron fotos oficiales. También se impidió que los periodistas pudieran tomar contacto con los asistentes.
El presidente, según reza el comunicado oficial, instó a los asistentes a “volver a poner en práctica un pacto democrático donde la violencia sea excluida, el discurso del odio sea eliminado y el respeto sea un valor”, objetivos que fueron compartidos por todos.
El mandatario, según informaron a través de un comunicado oficial, destacó los “puntos en común” vertidos durante la reunión, que tienen que ver con “volver a poner en práctica un pacto democrático donde la violencia sea excluida, el discurso del odio sea eliminado y el respeto sea un valor”. Aunque, algunos comentaron que el tenor de los alegatos era sesgado, incluso del primer mandatario.
El jefe de Estado reafirmó que “Cristina hace muchos años es objeto de una persecución, por eso no podemos seguir mirando complacientes cómo se la estigmatiza y descalifica”. Agregó que “es necesario advertir que debemos ponerle fin al discurso del odio mediático, porque son muy impresionante las cosas que se dicen”.
Finalizado el encuentro algunos miembros del gabinete e invitados concurrieron a la Plaza para escuchar la lectura del documento “La paz social es una responsabilidad colectiva” dando por finalizada la marcha en defensa de la democracia.
La multitudinaria marcha lleva a pensar a algunos miembros del gobierno y del kirchnerismo que Cristina debe tener de ahora en más una mayor centralidad en el gobierno de Alberto Fernández. Lo que pone al presidente en una situación difícil ya que ha quedado bastante opacado desde el desembarco de Sergio Massa.






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