ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

18 de febrero 2008 - 00:00

Cristina le corta de nuevo las vacaciones al Congreso

ver más
Cristina de Kirchner, rodeada el fin de semana pasado por seguidores en un acto en El Calafate, recibirá el afecto de los piqueteros aliados al gobierno cuando el 1 de marzo confluyan en el Congreso para agradecer, entre otras cosas, las prebendas que les llegan desde el kirchnerismo.
Cristina de Kirchner debe dar el 1 de marzo su primer mensaje sobre el Estado de la Nación ante la Asamblea Legislativa. Quizás no lo haga sola: como lo intentó el kirchnerismo -siempre con relativo éxito- durante los cuatro años de mandato de su marido, ya se convocó a una marcha y concentración para armarle una plaza del Sí frente al Congreso. A eso se comprometieron el miércoles pasado ante Néstor Kirchner en Puerto Madero Edgardo Depetri, Luis D'Elía y Emilio Pérsico.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Será un nuevo desafío: los tres aportan tropa callejera, pero hasta ahora el gobierno nunca pudo generar fervor popular para recibir al ex presidente en sus mensajes ante la Asamblea. Para que la fiesta sea completa, no sólo hará falta llenar la Plaza del Congreso, casi un imposible. Además, tanto el Senado como Diputados deberán apurar la votación de las leyes que Cristina de Kirchner pidió para extraordinarias.

La orden fue clara: la Presidente deberá llegar al Congreso el 1 de marzo sin que permanezca algún conflicto por solucionar o leyes pendientes de votación. Para llegar a tiempo en Diputados se planea una doble sesión a partir del 27 de febrero -reunir la Cámara antes sería imposible por cuestión de agenda veraniega de los legisladores-, donde se aprobarían las cuatro leyes que la Presidente incluirá en su mensaje al país.

En la sesión del próximo 27, el kirchnerismo tiene previsto aprobar los proyectos que el Senado sancionó la semana pasada: la ratificación del Convenio Federal sobre Seguridad Vial -primer tramo de la ley que pidió Cristina de Kirchner, el resto quedará para fin de mes si se logra consenso con todas la provincias para emitir un registro único por puntos-, el Convenio de Transferencia de Competencias Penales a la Ciudad de Buenos Aires -lo único que hasta ahora le arrancó Mauricio Macri al gobierno en materia de autonomía-, la modificación a la Ley de Prevención y Represión en Espectáculos Deportivos y el régimen de desgravación impositiva para promoción de inversiones a pymes y grandes empresas con el que la Casa Rosada le dio la bienvenida nuevamente al oficialismo a Roberto Lavagna.

Un día después los diputados intentarán avanzar con el resto de los temas que el Poder Ejecutivo incluyó en el período de sesiones extraordinarias y que hasta ahora no ha tenido ningún avance.

  • Ferrocarriles

    En ese listado, Diputados incluirá el proyecto de reorganización del sistema ferroviario -que después de un año de demora volvió a tener dictamen la semana pasada en la Comisión de Transporte, después que en diciembre perdiera estado parlamentario- y el Senado, la aprobación de los acuerdos de pliegos para cubrir las vacantes en el directorio del Banco Central y el nombramiento de Guillermo Nielsen como embajador en Alemania.

    Como si aún fuera legisladora, Cristina de Kirchner va a mantener entretenidos a diputados y senadores por los próximos 10 días. El problema es que para llegar a tiempo con la presentación de la Presidente no sólo deben aprobarle las leyes sino también cumplir con el protocolo.

    Esta semana el Senado debe reunirse junto con Diputados en Asamblea Legislativa para recibir a Luiz Inácio Lula da Silva. La cita no es demasiado cómoda: el brasileño visitará el Congreso el viernes, justo cuando la mayoría ya tiene planeado volar a sus provincias para pasar el fin de semana. Por lo tanto, no se espera que sea demasiada la concurrencia para escucharlo en su mensaje, incluido dentro del protocolo de una visita de Estado.

    Durante la semana, los senadores deberán solucionar otro pedido de Cristina de Kirchner. Como la Presidente creó a nivel nacional un Ministerio de Ciencia y Tecnología, también quiere que exista una comisión específica en el Senado, una casa que sigue considerando como propia. Para eso, deberá reunirse la Comisión de Asuntos Constitucionales y discutir una modificación al Reglamento de la Cámara. Cristina de Kirchner ya le ordenó a Miguel Pichetto que creara una comisión para tratar los temas vinculados con el nuevo ministerio y es por eso que Asuntos Constitucionales decidirá dividir la actual Comisión de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología en dos y elevar el número de comisiones a 25.
  • Últimas noticias

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar

    Otras noticias