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Andrés Rodríguez (UPCN), Néstor y Cristina Kirchner, ayer en el Luna Park cuando se disponían a participar del acto con el que se festejó la reapertura del Sanatorio Anchorena.
Aunque el jefe de Gabinete y el ministro de Economía fueron ausentes obligados por encontrarse encerrados junto con los dirigentes rurales, la primera plana del gobierno nacional y de la CGT acudió al acto del Luna Park. El ministro del Interior, Florencio Randazzo; el de Justicia, Aníbal Fernández; el de Relaciones Exteriores, Jorge Taiana; el de Trabajo, Carlos Tomada; el de Planificación Federal, Julio De Vido; el vicepresidente, Julio Cobos; el gobernador bonaerense, Daniel Sicioli; el jefe de la central sindical, Hugo Moyano; y hasta el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, acompañaron al matrimonio presidencial. En la primera fila frente al escenario se ubicaron otros referentes del peronismo capitalino como Alberto Iribarne y el legislador porteño Sebastián Gramajo, junto con Sandra Bergenfeld.
La pulcritud del acto de UPCN fue tal que no parecía una movilización del peronismo. Como contracara del descontrol de la semana pasada en la cancha de Almagro, con una batalla campal entre moyanistas y sindicalistas de la UOCRA durante el debut de Kirchner en el PJ, ayer todos los asistentes al Luna Park estuvieron sentados, no hubo olor a pólvora quemada y el aparato de UPCN se movilizó sin micros a la vista.
Incluso hubo una transmisión en vivo y vía satélite proyectada en vivo en el Luna Park desde el Sanatorio Anchorena que mostraba a la ministra de Salud, Graciela Ocaña, descubriendo una placa de agradecimiento al gobierno nacional.
En la tribuna reservada a los líderes sindicales se ubicó en segunda fila Moyano junto al jefe de UOCRA, Gerardo Martínez, ambos puestos en penitencia por Kirchner tras los incidentes de la semana pasada en el acto del PJ.
Pero el jefe de la CGT fue mandado a llamar y reingresó al escenario junto con De Vido para ubicarse en la mesa principal junto al gabinete y el matrimonio. Víctor Santa María, de SUTERH, José Luis Lingieri, de Obras Sanitarias; Omar Viviani, de peones de taxi; Carlos West Ocampo, de Sanidad; y José Pedraza, de la Unión Ferroviaria, ocuparon el sector reservado a los gremios.
No hubo marcha peronista, para disgusto de varios de los presentes, pero sí se entonó el Himno Nacional y Rodríguez le obsequió a Cristina de Kirchner una pluma de plata del artista Juan Carlos Pallarols. El ex presidente recibió un discurso de Juan Domingo Perón encuadernado que fue besado y exhibido por su esposa como un trofeo.



