Cristina saludó al Papa tras la misa y visitó a Fidel
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Cristina arribó a la Plaza de la Revolución minutos antes de la llegada del Papa, colmada de personas que flameaban banderas cubanas, vaticanas, y también argentinas y de muchos los países de Latinoamérica.
Allí, se ubicó en primera fila junto a Raúl Castro y miembros de la comitiva presidencial que la acompañó, encabezada por el Canciller Héctor Timerman, frente al estrado papal en donde el papa celebró la histórica misa en Cuba y ofreció un sermón que la presidenta calificó de "muy interesante".
"Me gustaron mucho sus palabras" porque "habla del vulnerable y del pobre, y de que nadie puede sentirse cristiano si no los contempla", ya que hizo "alusión a esa parte del Evangelio en donde los apóstoles se pelean para ver quién es el más importante y a partir de allí da su sermón", mencionó Cristina.
Finalizada la misa, Francisco saludó fraternalmente a la presidenta argentina y también a Raúl Castro, luego de lo cual la mandataria se retiró rápidamente del lugar mientras retribuía los saludos de los presentes.
La Presidente se reunió el sábado con Castro, quien la invitó a presenciar la misa del Papa y ofreció una cena en su honor, que Cristina calificó, al ser consultada por Télam al respecto, de "un encuentro de amigos".
El sábado mantuvo también una reunión privada con el presidente de Cuba, previo a una ceremonia de recibimiento oficial en el Palacio de la Revolución que le ofreció la Guardia de Honor cubana, en donde se entonaron los himnos nacionales de los dos países.



