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El jefe de Gabinete de Ministros, Alberto Fernández, en el momento en que presentó a Cristina Fernández de Kirchner en Parque Norte, inaugurando el Encuentro de la Militancia.
Alberto Fernández, cuya palabra había sido anunciada para abrir el acto, se limitó a pedir un minuto de silencio por los caídos ayer en España en varios actos de estúpido terrorismo, presentando a continuación «a mi amiga», la senadora santacruceña. Esta tuvo que aclarar que no valía la pena recordar los sangrientos '70 -por obvias razones en un día negro para España-, pero señalando que «es malo dividir al mundo en buenos y malos». También que aspiraba a ser reconocida por su militancia y no sólo por ser la mujer del Presidente, «que ya forma parte de mi currículum», lo que provocó risas generalizadas y aplausos de las mujeres.
• Inclusión
Tan evidente resultó la ausencia de menciones y símbolos peronistas que José Pampuro tuvo que salir a decir que el peronismo «está totalmente encolumnado detrás del presidente Kirchner», aclarando que la transversalidad «incluye al Movimiento Nacional Justicialista». «El grueso del peronismo esta detrás del jefe de Estado», reiteró el ministro duhaldista, que presidió una de las mesas de debate en el salón Azul.
Otros que se hicieron notar fueron unos 300 camioneros de Hugo Moyano, cuyo jefe encabezó otra mesa de debate en el salón Blanco del complejo. Justo el lugar donde se encuentra una gigantografía de Armando Cavalieri, jefe del sindicato de Comercio, concesionario del lugar y víctima de los encuadramientos dispuestos en favor de los camioneros por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada. La tardía llegada de los camioneros generó una congestión de tránsito monumental y la gente de seguridad se puso nerviosa, cerrando el corral donde estaba el auto que aguardaba a la primera dama y al Fernández porteño. Uno de ellos, con gesto descompuesto, pedía que enviaran la Guardia de Infantería. Una exageración.
Llegaron adhesiones de los vicegobernadores de Catamarca y Tierra del Fuego. Algún intendente del Gran Buenos Aires fue visto -de Moreno, Mariano West; y de La Matanza, Alberto Balestrini-, en tanto fueron leídas las de muchos sellos de goma que son alentados para la interna -o el nuevo partido-desde la Casa de Gobierno: Catamarca, Chaco, San Juan, Santiago del Estero, La Pampa, Tucumán, Córdoba, Mendoza, Santa Fe, San Luis, Misiones y Neuquén. Del conurbano no se observaron jefes territoriales, pero se escucharon apoyos llegados de Almirante Brown, Lanús, Lomas de Zamora, San Martín, Ezeiza, Vicente López, San Isidro -cuando se mencionó a Oscar Laborde, de Avellaneda, fue abucheado al grito de «¡ladrón!»-, Florencio Varela, Quilmes, San Miguel, San Fernando, La Matanza (Mercado Central), Tres de Febrero y Esteban Echeverría. Hasta «Pino» Solanas desde Berlín, envió su alborozado elogio por el regreso a los añorados '70.



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